La Alcaldía de Panamá prohibió el consumo y venta de bebidas alcohólicas en supermercados, tiendas y cualquier otro establecimiento comercial, durante el próximo jueves 2 de noviembre, día de los difuntos.
Igualmente, se ordenó el cierre de bares, bodegas, cantinas, parrilladas y otros sitios de diversión desde las 12:01 a.m. hasta las 11:59 p.m. de ese día.
Los infractores se exponen a multas de $100 a $1,000, según consta en el Decreto Alcaldicio 009-2023 del 17 de octubre pasado, que firma el alcalde de Panamá, José Luis Fábrega.
Esta medida similar se adopta todos los años, en conmemoración de los difuntos.
Hay excepciones: los locales dentro de los hoteles podrán seguir operando sin interrupción.

