El Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu) comenzó a implementar el pago de becas y asistencias económicas, incluyendo el Programa de Asistencia Social Educativa Universal (PASE-U), mediante transferencias bancarias (ACH), una medida que no solo busca agilizar los desembolsos, sino también reforzar los controles sobre el destino de los fondos públicos.
La información fue dada a conocer por el director del Ifarhu, Carlos Godoy, durante una entrevista en el noticiero Telemetro Reporta, donde explicó que el nuevo sistema permitirá verificar con mayor precisión que el beneficio llegue directamente al titular registrado, ya sea estudiante o acudiente autorizado, y reducir situaciones en las que los recursos no eran utilizados para los fines educativos previstos.
Con el depósito directo en cuenta bancaria, cada pago queda registrado digitalmente, lo que facilita auditorías, seguimiento administrativo y procesos de fiscalización. A diferencia del modelo anterior, basado en cheques físicos, el mecanismo electrónico permite una mayor trazabilidad de cada desembolso y reduce márgenes de error, añadió el funcionario.
El cambio también disminuye la entrega manual de cheques y limita intermediaciones que anteriormente dificultaban la supervisión. Durante años, los pagos presenciales generaron largas filas, retrasos y movilizaciones de miles de personas hacia centros educativos, sedes regionales o puntos habilitados por la entidad.
Además del componente de control, el sistema ACH busca ofrecer mayor comodidad a los beneficiarios, quienes podrán recibir los fondos sin necesidad de acudir personalmente a jornadas masivas de pago. Esto representa una ventaja especialmente para familias que debían trasladarse desde comunidades alejadas para retirar el beneficio.
No obstante, la transición plantea desafíos en sectores donde persiste baja bancarización o acceso limitado a servicios financieros. Por ello, el Ifarhu ha impulsado jornadas de registro y actualización de cuentas bancarias para asegurar que los estudiantes no queden fuera del nuevo esquema.
La medida se da en un contexto en el que la entidad procura fortalecer sus mecanismos de transparencia tras cuestionamientos públicos sobre la administración de ayudas económicas en años anteriores. En ese escenario, la digitalización de pagos se perfila como una herramienta para mejorar controles internos y recuperar confianza ciudadana.
Para estudiantes y acudientes, la principal recomendación es mantener actualizados sus datos personales y bancarios, ya que cualquier inconsistencia podría retrasar la transferencia.
Con este cambio, el Ifarhu apuesta por un modelo más rápido, trazable y supervisable, con la intención de que los recursos destinados a becas cumplan efectivamente su propósito educativo.


