Un grupo de estudiantes de Medicina de universidades particulares enfrenta una situación crítica que amenaza la continuidad de sus estudios universitarios debido a la falta de formalización de las becas otorgadas por el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu).
Aunque fueron seleccionados como beneficiarios en 2022, bajo el entonces vigente programa de auxilios económicos, los contratos nunca fueron firmados, lo que hoy los mantiene en un limbo administrativo con consecuencias académicas inmediatas.
Los estudiantes explican que iniciaron sus carreras universitarias con la expectativa de contar con ese respaldo económico, avalado por el propio Ifarhu. Sin embargo, al no existir contratos formalizados, las universidades han comenzado a exigir el pago de matrículas y saldos pendientes, lo que ha derivado en el bloqueo de los sistemas académicos de varios alumnos.
El cuatrimestre ya comenzó y, según los afectados, muchos no han podido matricularse, lo que los expone a perder el período académico completo si la situación no se resuelve en los próximos días. Esta posibilidad no solo retrasa su formación profesional, sino que también pone en riesgo años de esfuerzo personal y familiar.
“Si no se soluciona esta semana, vamos a perder el cuatrimestre. Se retrasa todo nuestro proceso y existe el miedo real de no poder continuar la carrera”, expresó Esperanza Sánchez, una de las estudiantes afectadas.

Sánchez explicó que viaja desde la Costa Arriba de Colón para estudiar Medicina y subrayó que la mayoría de los estudiantes en esta situación proviene de familias de bajos recursos.
Para muchos, la carrera de Medicina implica sacrificios económicos sostenidos, traslados desde el interior del país y la imposibilidad de trabajar a tiempo completo. En ese contexto, la beca no es un complemento, sino un soporte indispensable para mantenerse en la universidad.
El Ifarhu responde
Desde el Ifarhu se reconoce la complejidad del problema. Una comisión encabezada por el secretario general de la institución, José Bravo, sostuvo una reunión con los estudiantes para analizar el caso.
La entidad explicó que, tras la eliminación del programa de auxilios económicos, los beneficiarios deben migrar a un nuevo esquema de becas socioeconómicas, un proceso que actualmente se encuentra en revisión legal.

De acuerdo con el Ifarhu, desde enero de 2025 rige un nuevo reglamento que suprime los auxilios económicos, lo que impide continuar los pagos bajo esa figura. A esto se suma que existe un grupo de estudiantes que, pese a haber sido seleccionado como beneficiario, no llegó a firmar contrato, una omisión administrativa que hoy agrava la situación.
Aunque alrededor de 28 estudiantes acudieron este martes a la sede del Ifarhu para exponer su caso, la institución estima que cerca de 120 estudiantes de distintas universidades podrían estar afectados, en su mayoría pertenecientes a la Facultad de Medicina.
El caso ha generado preocupación no solo entre los estudiantes, sino también en el ámbito académico, debido a que se trata de futuros profesionales de la salud cuya formación podría verse interrumpida por trámites inconclusos y vacíos legales. Los afectados insisten en que no solicitan privilegios, sino una solución administrativa que reconozca su condición de becarios y les permita continuar sus estudios sin interrupciones.
Mientras el Ifarhu evalúa las alternativas legales para reubicar a los estudiantes en el nuevo programa de becas, el tiempo juega en contra de quienes esperan una respuesta urgente para no perder el cuatrimestre y, con ello, parte de su proyecto de vida.


