Como una “bomba de tiempo” calificó Fralk Archibold, líder religioso de la Iglesia Bautista del Calvario, en Calidonia, la situación con los indigentes en la zona en medio de la pandemia por coronavirus.
Este centro religioso, junto a algunos voluntarios, están brindando alimentos unas dos veces por semana a 250 personas que viven en la calles del corregimiento, no obstante, están viendo cómo algunos llegan con problemas de salud.
“Estamos siguiendo las medidas del Ministerio de Salud (Minsa) sobre utilizar guantes y mascarillas para protección. En estos tiempos ellos no tienen alimentación y muchos centros de rehabilitación no los quieren recibir por miedo al contagio de coronavirus”, puntualizó Archibold.
Actualmente, este templo religioso está recibiendo donaciones por parte de chef y dueños de algunos restaurantes, quien están al tanto de la situación crítica de los indigentes. En tanto, los religiosos se encargan de repartir la comida caliente, no solo a indigentes sino a los residentes de la comunidad que se han quedado sin empleo en medio de la crisis.
En cuanto al tema de Salud, Archibold hizo un llamado a las autoridades sanitarias ya que según él pareciera que ante la pandemia nadie se interesa por estas personas, quienes podrían convertirse en un foco de contagio para la comunidad en caso que porten el virus.
“Lo mejor sería que en tiempos de emergencias como ahora se mande a profesionales para atenderlos o llevarlos a un lugar donde puedan ser atendidos mientras estas crisis se calme”, manifestó.
De este escenario está al tanto la Vicealcaldesa, Judy Meana quien informó que el plan del Municipio de Panamá es buscar un sitio donde puedan resguardar a los indigentes, ya que los Centros de Rehabilitación por medida de seguridad están limitando el acceso para proteger a sus internos.
“El Ministerio de Desarrollo Social y Minsa nos apoyarán con personal, puesto que son personas que consumen drogas y cuando se aislan pasan ese periodo de desintoxicación que es fuerte, algunos se tornan violentos”, destacó Meana quien detalló que atender a las personas que viven en la calle podría costarles no menos de 500 mil dólares.
A su vez, estimó que hay cerca de 300 personas viviendo en las calles solo en el distrito de Panamá. Incluso, destacó que la estrategia con los indigentes requiere una comunicación constante con las iglesias y fundaciones que tienen albergues para poder internar a aquellos que resultaron negativos en las pruebas de coronavirus.
Para hacer frente a la realidad, la vicealcaldesa explicó que la Dirección de Gestión Social elaboraron un plan, el cual ya se encuentran definiendo las acciones. Aunque aclaró que para recoger a las personas requieren equipos de protección y se les ha dificultado las compras de todo, por temas de fiscalización y burocracia.
De hecho, especificó que el próximo martes se va a discutir eso en el Consejo Municipal de Panamá el tema. “Necesitamos agilizar las compras. Los jueces de paz han tenido que hacer colecta entre ellos para comprar sus insumos de clorox“, concluyó.
Además de los 300 indigentes en el distrito de Panamá, también hay en el distrito de San Miguelito y la provincia de Panamá Oeste.

