El movimiento Jóvenes Unidos por la Educación resaltó su posición de no respaldar la minera en todo el territorio panameño, sumándose a las voces que rechazan esta actividad, en medio de las protestas contra la aprobación hace una semana del contrato con Minera Panamá.
En un comunicado, se plantea que se entiende y comparte plenamente el creciente descontento social en lo que respecta a la industria minera.
“El Estado debe asegurar la protección de los derechos de los ciudadanos y tomar decisiones certeras con respecto a la actividad minera, respetando las leyes, nuestra Constitución y el sentir ciudadano. Este acuerdo perjudica tanto el presente como el futuro de las próximas generaciones”, se plasma en el comunicado.
Desde la aprobación de la Ley 406 sobre el contrato para la explotación de cobre en Donoso, Colón, el país vive una crisis social con protestas, huelgas de docentes, marchas y cierres de calles. Las diferentes agrupaciones que protestan piden la derogación de la Ley.


