La carrera por la rectoría de la Universidad de Panamá (UP) entra en su etapa decisiva. Hoy 1 de julio, la principal casa de estudios superiores del país celebrará elecciones internas para escoger a la persona que asumirá la conducción académica, administrativa y política de la institución durante el periodo 2026-2031.
Seis aspirantes aparecen en la papeleta electoral en una contienda que se desarrolla en medio de temas que han marcado la agenda universitaria, entre ellos la modernización académica, el fortalecimiento de la investigación científica, la transparencia institucional y la sostenibilidad financiera.
El padrón electoral asciende 59,999 electores, de los cuales 52,030 son estudiantes, 4,011 profesores y 3,958 funcionarios administrativos. El proceso involucra a la comunidad universitaria de los dos campus ubicados en la capital, además de los nueve centros regionales universitarios, extensiones y anexos distribuidos a nivel nacional.
En total, se presentan 66 candidatos: 36 para 16 facultades, 23 para nueve centros regionales, 23 para nueve centros regionales y seis aspirantes para la rectoría, considerada el plato fuerte de la jornada.

Entre quienes buscan dirigir la UP figura Roberto Ah Chong, candidato de la nómina “Ah Chong Akometiendo”, identificada con el color verde. También participa César García, de la nómina “Experiencia para transformar y voluntad para servir”, representada con el color blanco.

La contienda incluye además a Migdalia Bustamante Villarreal, quien participa con la propuesta “Primera mujer en la rectoría”, identificada con el color turquesa. Su candidatura incorpora además un elemento histórico, ya que la UP nunca ha tenido una mujer en la rectoría.

Otra aspirante es Corina Pérez Coronado, candidata de la nómina “La Universidad como cabeza y no cola”, identificada con el color dorado.

También forma parte de la competencia Denis Javier Chávez, quien participa con la nómina “Juntos por el cambio”, identificada con el color caqui.

La lista de aspirantes la completa José Emilio Moreno Rodríguez, actual vicerrector de la Universidad de Panamá y candidato de la nómina “Unidos por la UP”, identificada con el color crema.

Aunque cada candidatura presenta propuestas particulares, las campañas han coincidido en varios temas considerados prioritarios por la comunidad universitaria.
Entre ellos destacan la actualización curricular, la digitalización de procesos académicos y administrativos, el fortalecimiento de la investigación científica, la mejora de la infraestructura y una mayor vinculación con el sector productivo.
A ello se suma la discusión sobre la autonomía universitaria y el papel que debe desempeñar la educación superior pública frente a nuevas demandas sociales y tecnológicas.
El proceso se rige por normas internas que establecen requisitos de participación, etapas de campaña y mecanismos de votación, además de ponderaciones específicas para cada estamento universitario.
La rectoría concentra decisiones clave relacionadas con políticas académicas, administración de recursos, investigación, extensión y proyección social, además de la relación institucional con el Estado.
La elección también se desarrolla en un contexto marcado por desafíos estructurales para la universidad. Para 2026, la institución manejará un presupuesto de $317.5 millones, distribuidos en $297.4 millones para funcionamiento y $20 millones para inversión, una cifra inferior a los $410 millones inicialmente solicitados.
Las limitaciones presupuestarias han incidido en la capacidad de crecimiento de la institución. El rector Eduardo Flores Castro advirtió anteriormente que alrededor de 5,000 aspirantes podrían quedar fuera del sistema universitario pese a cumplir con los requisitos académicos, debido a restricciones de infraestructura, equipos y disponibilidad de personal docente.
La universidad enfrenta además un déficit cercano a $10 millones en servicios personales, situación que limita nuevas contrataciones docentes y aumenta la presión sobre una institución que concentra una elevada demanda estudiantil.
En carreras como Derecho y Medicina, la demanda continúa superando ampliamente la capacidad disponible. En el caso de Medicina, más de 3,400 aspirantes compitieron este año por aproximadamente 200 cupos.
Más allá de los nombres que aparecen en la papeleta, la elección llega en un momento en que la universidad enfrenta desafíos relacionados con su crecimiento, fortalecimiento académico y sostenibilidad financiera.
El resultado definirá quién ocupará la rectoría durante los próximos cinco años, pero también marcará el rumbo que asumirá la principal universidad pública del país frente a nuevas exigencias académicas y sociales.

