Los obispos de la Conferencia Episcopal Panameña, que estuvieron reunidos en su asamblea plenaria ordinaria anual del 14 al 17 de septiembre, aseguraron este jueves que han constatado que las problemáticas que existían antes han sobrevivido a la pandemia porque “son virus que carcomen el tejido social”.
Y estas han “empobreciendo a una gran mayoría, como son la corrupción, la falta de credibilidad y de ética en todas las esferas de la vida”.

En conferencia de prensa, en la Catedral Basílica Santa María la Antigua en San Felipe, los obispos señalaron que también, en tiempo de pandemia, sigue “la preocupación” por una educación que deja a los sectores empobrecidos más excluidos, a pesar de los esfuerzos emprendidos por la autoridades
Igualmente indicaron que esta crisis dejó al descubierto el colapso del sistema de salud panameño, “pero con un personal sanitario con un ejemplo encomiable, que combate el Covid-19 hasta la entrega de la vida de algunos de sus miembros”.
“Es indiscutible que los históricos excluidos del desarrollo, son los más afectados por esta pandemia, y ahora se ha sumado un número creciente de familias vulnerables al perder sus trabajos o medios de subsistencia”, agrega el comunicado leído por los obispos en la reunión, presidida por el arzobispo de Panamá José Domingo Ulloa.
“A todo lo anterior hay que añadir los índices de violencia y criminalidad en todas sus modalidades, el clamor popular contra la corrupción y la falta de transparencia en la gestión pública, las continuas exigencias de mejores condiciones de vida: agua, vivienda, salud, educación, empleo digno y estable”, destaca el pronunciamiento.
