Uno de los planes más importantes para el desarrollo y crecimiento físico de los estudiantes en el sistema educativo, el Programa de Alimentación Complementaria Escolar (PACE), todavía no arranca, a pesar de que en pocas semanas estará concluyendo el segundo trimestre del año escolar.
Este programa estipula la entrega de la galleta nutricionalmente mejorada, la leche semidescremada fortificada y la crema nutritiva enriquecida, y beneficia a una población de 422 mil estudiantes que van de preescolar a premedia. Es decir, más de la mitad de los estudiantes que integran las escuelas públicas del país, que son al menos 800 mil.
El Ministerio de Educación (Meduca) reconoce que se ha dado un atraso, sobre todo porque la licitación de estos tres alimentos tomó más de 90 días. De momento, los tres actos públicos fueron adjudicados y están a la espera de refrendo por parte de la Contraloría General de la República.
El director nacional de Nutrición y Salud Escolar del Meduca, Jaime López, subrayó ayer viernes que los procesos de contratación de la crema, leche y granos pueden tomar 90 o más días hábiles, dependiendo de cómo transcurran los actos públicos. “Hay que cumplir con los términos establecidos por la ley y, en estos momentos, los contratos se encuentran en la Contraloría pendientes de refrendo”, dijo.
El funcionario manifestó que las contrataciones se hicieron para 2022 y 2023, precisamente con el objetivo de que el próximo año no se registren los mismos retrasos.
López explicó que comenzaron con las licitaciones al principio del año escolar, pero en el camino sucedieron problemas, como subsanar algunos contratos o documentos, lo que también toma tiempo en el proceso.
De acuerdo con información que reposa en el portal Panamá Compra, el Meduca publicó las tres licitaciones el 11 de marzo de 2022. El año escolar inició el 7 de marzo.
En el caso de la galleta nutricional, cuyo acto público era por $6.5 millones, la presentación de propuestas fue el 29 de abril, pero no fue hasta el 21 de junio que se adjudicó la licitación por renglones.
Aunque en el proceso no hubo reclamos de las empresas, sí hubo un lapso de dos meses en el que se eligió a los miembros de la comisión evaluadora y se escogió a los proveedores.
En total, los tres actos públicos sumaron unos $28 millones y todos fueron adjudicados a finales de junio. Sin embargo, el Meduca señaló que luego se hicieron subsanaciones y los proveedores tuvieron que entregar documentos, lo que ha dificultado que se ejecute el programa.
No obstante, las autoridades esperan comenzar con su ejecución en el último trimestre de este año, que inicia el 10 de octubre.
“A finales de septiembre o principios de octubre, estaríamos comenzando con el programa”, acotó el director nacional de Nutrición y Salud Escolar del Meduca.
Cuestionamientos
Para el dirigente gremial Edy Pinto, es “lamentable” que, finalizando el segundo trimestre del año escolar, las autoridades del Meduca no hayan puesto en marcha el programa.
“Vemos derroches en otros renglones y gastos en el país, pero en lo que realmente importa, como lo es la educación y alimentación de los estudiantes, no hay el mismo empeño”, manifestó Pinto, quien agregó que el Meduca debe planificar mejor para evitar que esto ocurra.
Recordó que en zonas indígenas y rurales, como las comarcas, este tipo de alimentos son “vitales” en la nutrición de los estudiantes, ya que probablemente es lo único que consumen al día. “No podemos seguir tratando a la educación de esta manera”, concluyó.
Precisamente, el atraso en la entrega y puesta en marcha de los programas de alimentos en las escuelas fue uno de los temas que se trató en la mesa única de diálogo en Coclé. Los educadores le reclamaron al Meduca que fuera más diligente con estas iniciativas.
Datos del Meduca precisan que las galletas vienen en paquetes individuales de 34 gramos y están fortificadas con fibra; 6 vitaminas, entre ellas, vitamina A, necesaria para conservar la salud visual, y 2 minerales, como hierro aminoquelado de fácil absorción y que contribuye a mantener los niveles de hemoglobina.
La leche está fortificada con Omega 3, nutriente esencial para el desarrollo del cerebro y vitaminas A y D, así como 2 minerales, entre ellos, calcio, necesario para formar y mantener huesos sanos.
La crema viene fortificada con 8 vitaminas (como la A), necesaria para conservar la salud visual, y 5 minerales.

