Las medidas adoptadas por las autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS) para “facilitar” el pago de la segunda quincena de marzo para jubilados y pensionados lejos de ayudar lo que está provocando es hacinamiento y permanencia de adultos mayores en las calles por más tiempo del necesario, quedando expuestos al coronavirus.
Desde el lunes las imágenes de filas de jubilados, algunos protegidos con mascarillas y otros sin ningún tipo de resguardo, corren por las redes sociales y forman parte de los noticieros de los principales diarios del país.
Sin embargo, ¿a qué se debe esta situación?. Lucia, la hija de una adulta mayor que cobra por ventanilla en uno de los supermercados del distrito de La Chorrera, explica que cómo es costumbre se acercó a las 11:30 de la mañana a retirar el cheque.
Añadió que regularmente lo hace con su mamá, pero como medida de protección esta vez llegó con una autorización debidamente firmada por su progenitora. Pensó que iba a ser un trámite más ágil que el que realizaban sin la crisis sanitaria.
Al contrario a lo que se imaginaba encontró una fila tan larga que daba dos vueltas. Había una buena cantidad de adultos mayores, así cómo jóvenes esperando para ingresar.
Lucía, al igual que todos los que se encontraban en la fila, no entendía cómo en vez de agilizar el trámite lo que hicieron es que lo atrasaron.
Para ella, una ciudadana común y silvestre, era tan sencillo como colocar a las funcionarias de la CSS, fuera de las instalaciones del supermercado, resguardadas por agentes de la Policía Nacional para que funcionarán las tres filas y así se agilizaría el trámite.
Mientras el Banco Nacional tomó medidas también temporales para cambiar el cheque de los pensionados y jubilados. Entre estas están que el jubilado debe hacer una nota de autorización ya sea a mano, máquina o computadora con el nombre y número de cédula del jubilado o pensionado, así como también los datos personales de la persona autorizada para realizar el trámite, la nota debe estar firmada por el jubilado o pensionado.
Además la persona autorizada debe presentar copia de su cédula y la del jubilado, el cheque debe estar firmado por la persona autorizada, no por el dueño del cheque.
La nota del Banco Nacional de Panamá destaca que no se aceptarán cédulas juveniles, es decir que la persona autorizada debe ser mayor de 18 años de edad.

