Las aulas reflejan un avance para las mujeres: representan una mayoría en las matrículas universitarias y de las personas graduadas en Panamá, pero esa preparación no necesariamente se traduce en puestos laborales ocupados.
A pesar de que seis de cada diez estudiantes universitarios en Panamá son mujeres, siguen dedicando el doble de tiempo que los hombres al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, una brecha que continúa condicionando sus oportunidades de empleo y desarrollo profesional, según el VIII Informe Nacional Clara González, proporcionado por el Ministerio de la Mujer.
El documento presenta la situación de la Mujer en Panamá desde el año 2017 al año 2024. El mismo revela que hasta el año 2024 el 60% de las personas matriculadas eran mujeres y se señala que son ellas quienes culminan sus estudios, representando el 65.1% de los graduados. Este avance refleja un mayor acceso a la educación y una creciente participación femenina en la formación profesional.

Mercado laboral
Pese a su mayor nivel educativo, las mujeres siguen enfrentando mayores dificultades para incorporarse al mercado laboral. La recuperación tras la pandemia fue desigual y los hombres concentraron la mayor parte de las nuevas contrataciones.
Tan solo en el 2025 de los 13,240 nuevos contratos laborales 8,566 fueron para hombres y 4,674 para mujeres, lo que evidencia una recuperación del empleo más favorable para la población masculina.

Trabajo doméstico
El informe señala que una de las principales razones detrás de la brecha se centra en la desigual distribución del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, pues mientras muchas mujeres combinan un empleo con estas responsabilidades, los hombres dedican considerablemente menos tiempo a estas tareas.
La mayor responsabilidad en las tareas de cuidado reduce el tiempo disponible para trabajar, capacitarse o aspirar a cargos de mayor responsabilidad.
El informe advierte que esta situación limita la autonomía económica de las mujeres y contribuye a que la recuperación laboral sea más lenta para ellas.

Una brecha que llega a la ciencia
Aunque las mujeres son mayoría en las universidades, su presencia disminuye a medida que avanzan hacia espacios de investigación y el informe destaca ejemplos de esta brecha, como en la Universidad de Panamá en donde la participación femenina en la carrera de Ingeniería de Sistemas es de apenas el 19%. Además, dentro del Sistema Nacional de Investigación, las mujeres representan apenas un 38.1% del total.
En resumen, aunque las mujeres dominan el egreso universitario general, en las áreas STEM todavía enfrentan barreras estructurales que limitan su ingreso a estas disciplinas y su ascenso a los niveles más altos de reconocimiento académico

El VIII Informe Nacional Clara González concluye que los avances en educación y en el marco legal para promover la igualdad de género aún no son suficientes para cerrar las brechas. Reducir la carga del trabajo de cuidados, ampliar las oportunidades laborales y fortalecer la participación de las mujeres en los espacios de decisión son algunos de los retos que persisten para convertir esos avances en una igualdad efectiva.

