La ministra de Educación, Lucy Molinar, respondió la queja presentada por la secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria de Panamá (Coneaupa), María del Carmen Terrientes de Benavides, quien denunció haber sido agraviada durante una sesión extraordinaria del organismo por la expresión “contaminando el pozo”, pronunciada por el presidente encargado del Consejo, Luis Herrera.
En una carta enviada en respuesta a la nota Coneaupa/SE/No. 300-2026, Molinar sostiene que la expresión no constituyó una manifestación irrespetuosa, discriminatoria ni despectiva y que debe interpretarse en el contexto de las funciones de la Secretaría Ejecutiva y de las deliberaciones propias del Consejo.
La ministra fundamenta su posición en la Ley 52 de 26 de junio de 2015, que creó el Coneaupa, y en el Decreto Ejecutivo No. 539 de 30 de agosto de 2018, que reglamenta esa norma.
Según la respuesta, las funciones inherentes al cargo de secretario ejecutivo, establecidas en el artículo 26 de la Ley 52, no contemplan la facultad de emitir opiniones subjetivas o infundadas sobre los procesos sometidos a consideración del Consejo ni de dirigir el debate entre sus integrantes.
Por ello, precisa que la participación del secretario ejecutivo durante las sesiones debe limitarse a las intervenciones que le soliciten los miembros del Consejo o su presidente, conforme a las atribuciones que establece la legislación vigente.
Lea la carta completa de la secretaria del Coneupa a la ministra de Educación:
Adjuntos
300-2026 MInistra- recibido.pdfIrregularidad en trámite universitario
La carta también revela que, durante la sesión extraordinaria del 17 de julio, el Consejo analizaba una irregularidad detectada en el proceso de otorgamiento del permiso de funcionamiento de una universidad.
De acuerdo con la ministra, esa situación se originó en actuaciones de la Secretaría Ejecutiva.
“Es importante precisar que el Consejo se encontraba deliberando sobre una irregularidad detectada en el trámite del proceso de otorgamiento del permiso de funcionamiento de una universidad, originada en actuaciones de la Secretaría Ejecutiva”, señala la comunicación.
Molinar añade que, con el propósito de garantizar el debido proceso, el pleno aprobó por unanimidad la adopción de las medidas correctivas correspondientes.
Asimismo, recuerda que las sesiones extraordinarias del Coneaupa se convocan para discutir asuntos específicos previamente incluidos en una agenda. En consecuencia, incorporar temas distintos sin la aprobación del Consejo “no se ajusta a la finalidad de estas sesiones ni favorece el desarrollo ordenado de las deliberaciones”.

La explicación de la frase
En su respuesta, la ministra dedica un apartado a explicar el significado de la expresión “contaminando el pozo”, que motivó la queja presentada por Terrientes de Benavides.
Molinar sostiene que se trata de una locución figurada ampliamente utilizada en los ámbitos de la retórica y la argumentación y que, en el contexto de la sesión, hacía referencia a que corresponde a los miembros del Consejo emitir opiniones durante el análisis de la documentación.
Añade que, conforme al artículo 21 de la Ley 52 de 2015, la secretaria ejecutiva no forma parte del Consejo como miembro deliberante.
“En ese sentido, la expresión empleada no constituye una manifestación irrespetuosa, discriminatoria o despectiva, ni implica diferenciación alguna por razón de género. Se trata de una locución de uso figurado que hace referencia a una falacia argumentativa cuyo significado es ampliamente conocido en los ámbitos del análisis, la retórica y la deliberación”, indica la respuesta.
La denuncia
La respuesta de Molinar surge luego de que Terrientes de Benavides presentara una queja formal ante la titular de Educación por lo ocurrido durante la Sesión Extraordinaria V del Coneaupa, celebrada el 17 de julio.
En la carta, la secretaria ejecutiva afirmó que Herrera, quien presidía la reunión, expresó ante los demás integrantes del organismo que ella estaba “contaminando el pozo” mientras intervenía en uno de los asuntos en discusión.
La funcionaria sostuvo que esa expresión constituyó un agravio personal, menoscabó el cargo que desempeña y la descalificó públicamente frente a los miembros del Consejo.
Además, afirmó que emitir opiniones técnicas y administrativas forma parte de las funciones de la Secretaría Ejecutiva y solicitó a la ministra adoptar las medidas necesarias para garantizar un ambiente de respeto durante las futuras sesiones.
La respuesta se produce en medio de las diferencias internas que desde hace meses enfrenta el Coneaupa.
En 2025, el pleno del organismo rechazó abrir una investigación administrativa y separar temporalmente del cargo a Terrientes de Benavides, pese a los cuestionamientos relacionados con su gestión.
Posteriormente, Molinar reconoció públicamente que el Consejo atravesaba una etapa crítica y planteó la necesidad de reformar la legislación que regula el sistema de evaluación y acreditación universitaria.
“Tenemos un tema muy fuerte con Coneaupa que tenemos que arreglar”, manifestó a ministra.
Molinar también ha señalado que el sistema de acreditación perdió el impulso alcanzado en sus primeros años e insistió en la necesidad de actualizar el marco legal para fortalecer la transparencia, reducir los conflictos de interés y reforzar el papel del Coneaupa como garante de la calidad de la educación superior.

