La Federación Nacional de Médicos Residentes e Internos (Fenameri) solicitó al presidente de la República, José Raúl Mulino, intervenir para resolver los pagos que la Caja de Seguro Social (CSS) y el Ministerio de Salud (Minsa) adeudan a médicos en formación, así como atender las deficiencias de insumos, medicamentos, equipos y ambulancias que, según el gremio, afectan la atención de los pacientes.
La petición fue presentada mediante una carta con fecha del 10 de julio y firmada por el presidente de Fenameri, Nicolás García, quien sostiene que, pese a más de un año y medio de reuniones, notas y gestiones ante las autoridades, continúan acumulándose obligaciones laborales pendientes con médicos residentes e internos.
Entre los pagos que, según la organización, siguen sin resolverse figuran los turnos extraordinarios, retroactivos salariales, cambios de categoría de médicos residentes, bonos de productividad anual y sobresueldos para el personal que presta servicios en áreas de difícil acceso.
Médicos asumen gastos de su bolsillo
En la carta, la federación hace especial énfasis en la situación de los médicos que laboran en regiones apartadas del país.
Explica que estos profesionales, además de trabajar en condiciones complejas y atender a poblaciones vulnerables, con frecuencia deben asumir con recursos propios los gastos de alimentación y hospedaje cuando participan en el traslado de pacientes críticos hacia hospitales de mayor complejidad.
Añade que, una vez finalizado el traslado, en numerosas ocasiones no cuentan con transporte institucional para regresar a su puesto de trabajo, por lo que deben costear personalmente su retorno.
Para Fenameri, esta situación es “inaceptable” y contraria a los principios de protección del trabajador.
Falta de insumos y ambulancias deterioradas
La organización también manifestó preocupación por las deficiencias en el abastecimiento de insumos médicos, medicamentos y equipos, así como por el deterioro de las ambulancias utilizadas para el traslado interhospitalario de pacientes críticos.
Según la carta, esta situación es especialmente crítica en provincias como Bocas del Toro y Darién, donde el estado de los vehículos compromete la seguridad tanto de los pacientes como del personal de salud durante recorridos de larga distancia.
Ante este panorama, Fenameri pidió al presidente Mulino adoptar tres medidas inmediatas.
La primera es garantizar el pago de todas las obligaciones laborales adeudadas hasta junio de 2026, incluyendo turnos extraordinarios, retroactivos salariales, cambios de categoría, bonos de productividad y cualquier otra remuneración pendiente por servicios ya prestados.
La segunda consiste en reformar el proceso administrativo de confección y trámite de planillas para reducir la carga burocrática que, según el gremio, favorece errores y retrasos en los pagos al personal médico.
La tercera busca asegurar el abastecimiento oportuno de insumos, medicamentos, equipos médicos y ambulancias en condiciones adecuadas para garantizar una atención segura a la población.
La solicitud de Fenameri ocurre luego de recientes reclamos de médicos internos por retrasos en el pago de salarios y sobresueldos correspondientes a quienes laboran en áreas de difícil acceso.
En este contexto, el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, informó que los 51 médicos internos que iniciaron labores el 1 de abril de 2026 y estaban pendientes de su toma de posesión recibirán el pago de sus salarios a partir del 15 de agosto de 2026.
El anuncio del Minsa responde a parte de los reclamos planteados por los médicos internos, aunque Fenameri sostiene que aún existen otros compromisos laborales pendientes con médicos residentes e internos.
El funcionario explicó que el salario mensual de estos profesionales es de $1,762 y que el desembolso corresponderá al periodo laborado desde el inicio de sus funciones.
Además, confirmó que 26 médicos internos que brindan atención en áreas de difícil acceso recibirán en esa misma fecha el pago del sobresueldo equivalente al 40% de su salario. El incentivo, según el Minsa, representa un desembolso de $102,548.40 y continuará pagándose mensualmente hasta que los profesionales culminen sus internados en estas zonas.
Los médicos internos habían denunciado que, tras varios meses de trabajo, aún no habían recibido este incentivo y que la deuda acumulada superaba los $5,000 por médico. Los profesionales señalaron que, pese a los atrasos, continuaban atendiendo pacientes en comunidades apartadas y asumiendo gastos adicionales relacionados con su permanencia y traslados.
En la carta, Fenameri pidió al Ejecutivo adoptar medidas que, según la organización, permitan corregir los retrasos administrativos, mejorar las condiciones del personal médico en formación y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema público de salud.

