El Ministerio de Ambiente (Miambiente) aprobó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) categoría III para el proyecto “Diseño y construcción de la rehabilitación y ensanche de la carretera Omar Torrijos, tramo Corozal–Red Tank–vía Centenario”, una obra con una inversión estimada de $105.7 millones. Sin embargo, condicionó su desarrollo al cumplimiento de medidas especiales de protección ambiental y monitoreo arqueológico debido a su cercanía con el Parque Nacional Camino de Cruces.
La aprobación fue otorgada mediante la Resolución DEIA-IA-021-2026, del 13 de mayo de 2026, que autoriza la ejecución del proyecto impulsado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), sujeto a una serie de obligaciones ambientales y de seguimiento institucional.
La carretera Omar Torrijos constituye una ruta clave para miles de conductores que diariamente se desplazan entre la capital y sectores como Clayton, Albrook y la vía Centenario. El crecimiento urbano registrado en estas zonas y Panamá Oeste durante los últimos años ha incrementado significativamente el volumen vehicular, lo que ha generado frecuentes congestionamientos durante las horas pico.

De acuerdo con la resolución, el proyecto contempla la rehabilitación y ampliación a cuatro carriles de la carretera Omar Torrijos, desde Corozal hasta la entrada de Red Tank, así como la construcción de cuatro carriles adicionales desde ese punto hasta la vía Centenario. La intervención abarcará aproximadamente 6.8 kilómetros.
Las obras incluirán aceras peatonales, ciclovías, mejoras al sistema de drenaje pluvial, señalización vertical y horizontal, semaforización, paradas de autobuses, retornos viales, un puente vehicular sobre el río Cárdenas y la implementación de pasos de fauna en el tramo comprendido entre Red Tank y la vía Centenario.
El EIA señala, además, que la propuesta actual incorpora ajustes con respecto a versiones anteriores del proyecto, priorizando intervenciones en áreas previamente impactadas y eliminando componentes de gran escala contemplados en diseños anteriores, con el objetivo de reducir la huella ambiental de la obra.
Exigencias ambientales en Camino de Cruces
Por la magnitud de las intervenciones y debido a que algunas actividades se desarrollarán en zonas cercanas al Parque Nacional Camino de Cruces, el proyecto fue sometido a un EIA categoría III, el nivel más alto de evaluación ambiental contemplado en la normativa panameña para proyectos con potenciales impactos significativos sobre el ambiente. Este tipo de evaluación requiere análisis técnicos especializados, revisión interinstitucional y la adopción de medidas específicas para prevenir, mitigar o compensar posibles afectaciones ambientales.
Entre las condiciones impuestas por Miambiente, el MOP deberá obtener, antes del inicio de la fase de construcción y conforme avance el proyecto, la resolución de corrección al Anexo 1 de la Resolución DAPB-075-2026, emitida por la Dirección de Áreas Protegidas y Biodiversidad.
Este documento incorpora las coordenadas del área vinculada al proyecto dentro del Parque Nacional Camino de Cruces, que abarca 1.513 hectáreas y deberá ser presentada como parte del primer informe de seguimiento ambiental.

El EIA también indica que parte del proyecto se desarrollará en áreas previamente intervenidas; por ello, incorpora medidas como pasos de fauna para mantener la conectividad ecológica y reducir el riesgo de atropello de especies silvestres.
Como parte del proceso de evaluación, Miambiente solicitó opiniones técnicas a diversas instituciones, entre ellas el Ministerio de Salud (Minsa), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y otras entidades competentes, con el propósito de identificar posibles riesgos y establecer medidas de mitigación.

Monitoreo y protección del patrimonio arqueológico
La resolución establece, además, medidas específicas para salvaguardar el patrimonio arqueológico existente en el área de influencia de la obra.
En ese sentido, el MOP deberá implementar un Plan de Monitoreo Arqueológico durante los movimientos de tierra asociados al proyecto. Este programa deberá ser ejecutado por profesionales idóneos y contar con la autorización previa de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura.
La medida contempla, igualmente, la realización de charlas de inducción arqueológica dirigidas a todo el personal involucrado en las labores de construcción, con el objetivo de que pueda identificar posibles hallazgos fortuitos durante las excavaciones o la remoción de terreno y proceder a notificarlos de inmediato a las autoridades competentes.
Estas acciones buscan prevenir afectaciones al patrimonio histórico y cultural que pudiera encontrarse oculto en las áreas intervenidas, especialmente si se considera que algunos sectores cercanos al Parque Nacional Camino de Cruces mantienen relevancia histórica vinculada a antiguas rutas de tránsito utilizadas desde la época colonial.

Supervisión ambiental permanente
La resolución dispone que el MOP deberá implementar diversas acciones para minimizar los efectos de la obra sobre los ecosistemas y garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental vigente.
Asimismo, el promotor deberá presentar informes periódicos sobre el cumplimiento de las medidas ambientales aprobadas y mantener una comunicación constante con Miambiente respecto del avance del proyecto y la ejecución de los programas de manejo ambiental.
Las autoridades sostienen que la ampliación de esta vía permitirá mejorar la conectividad entre distintos puntos de la ciudad, reducir los tiempos de desplazamiento y responder al crecimiento de la demanda vehicular en sectores que han experimentado un importante desarrollo residencial, comercial e institucional durante la última década.
No obstante, la aprobación ambiental deja claro que el desarrollo del proyecto estará sujeto a estrictos mecanismos de supervisión para verificar el cumplimiento de las medidas de mitigación aprobadas, particularmente aquellas relacionadas con la protección del Parque Nacional Camino de Cruces y la preservación del patrimonio arqueológico presente en el área de influencia de la obra.
Miambiente advirtió que el incumplimiento de estas disposiciones podrá dar lugar a la aplicación de sanciones y otras acciones administrativas previstas en la legislación ambiental vigente.

