La advertencia ya está sobre la mesa. Y no proviene de actores locales.
El Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha puesto su atención en el posible impacto del proyecto Puerto Barú, en David, provincia de Chiriquí, sobre uno de los activos naturales más relevantes del país: el Parque Nacional Coiba, inscrito en la lista de Patrimonio Mundial desde 2005.
El señalamiento se formalizó a través de la Decisión 47 COM 7B.39, un documento mediante el cual el organismo internacional solicita al Estado panameño información actualizada sobre el proyecto y sus posibles efectos sobre el sitio protegido.
Tras recibir la comunicación, el Ministerio de Ambiente (Miambiente) informó que inició un proceso de análisis técnico y científico para determinar el alcance del señalamiento y las acciones que deberá adoptar el Estado para evitar posibles afectaciones a un área reconocida por su Valor Universal Excepcional.
La entidad indicó que el pronunciamiento oficial se emitirá una vez concluyan las evaluaciones, las cuales se desarrollan conforme a las recomendaciones del Comité de Patrimonio Mundial.
COMUNICADO.https://t.co/IJUZVISH4E
— Ministerio de Ambiente de Panamá (@MiAmbientePma) April 6, 2026
Como parte de ese proceso, Miambiente solicitó al Centro de Patrimonio Mundial una misión de asesoramiento técnico. El objetivo, según la institución, es fortalecer las capacidades del equipo nacional en la aplicación de metodologías especializadas para la evaluación de impactos en sitios inscritos en la lista de patrimonio.
Se trata de un paso que marca el inicio de una fase más técnica en el manejo del caso.
El Parque Nacional Coiba, junto con su Zona Especial de Protección Marina, forma parte de la lista de Patrimonio Mundial desde hace dos décadas. Esta designación implica compromisos internacionales en materia de conservación, monitoreo y gestión, que deben ser reportados periódicamente ante la comunidad internacional.
En ese contexto, Panamá deberá presentar un informe actualizado sobre la situación del sitio antes del 1 de diciembre de 2026, fecha establecida por el Comité. Para ese mismo año, se prevé la llegada de la misión técnica solicitada por el Estado, programada para mediados de 2026.
Ese calendario marca los tiempos de una evaluación que trasciende el ámbito nacional.
El análisis se desarrolla, además, en medio de posiciones divergentes sobre el alcance del proyecto.
De acuerdo con Joana Abrego, gerente legal del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM), la decisión del Comité se adoptó tras revisar información previamente remitida por Panamá, incluida una nota del Miambiente fechada el 23 de mayo de 2024.
Ese documento, emitido durante la gestión del entonces ministro Milcíades Concepción, señalaba que el proyecto Puerto Barú no generaría impactos directos ni indirectos sobre el Parque Nacional Coiba ni su zona de protección marina.
A pesar de esa conclusión, el Comité consideró necesario ampliar la evaluación.
Desde el sector vinculado al proyecto, la posición es distinta.
El abogado ambientalista y consultor legal de la empresa promotora Puerto Barú, Harley Mitchell Morán, sostuvo que la huella ecológica del proyecto no alcanza el Parque Nacional Coiba ni su zona de amortiguamiento, delimitada por la Ley 44 de julio de 2004.
En declaraciones al programa Panamá en Directo, explicó que la distancia entre el estero donde se desarrollaría el puerto y la zona de amortiguamiento del parque es de aproximadamente 92 kilómetros. Según indicó, esa distancia reduce la probabilidad de que sedimentos generados por la actividad portuaria puedan alcanzar la isla.
La empresa promotora ha reiterado ese planteamiento. Sostiene que no existen evaluaciones oficiales que confirmen posibles impactos sobre el parque y que los estudios oceanográficos realizados en el área indican que las corrientes marinas no se dirigen hacia Coiba.
El proyecto Puerto Barú ha sido presentado como un puerto verde multipropósito y una de las principales inversiones privadas en la provincia de Chiriquí.
De acuerdo con sus promotores, la iniciativa busca articular actividades logísticas, agrícolas y turísticas, con el objetivo de fortalecer la conexión de la región occidental con mercados internacionales.

Su ubicación, a unos 18 kilómetros del centro de David y próxima al Aeropuerto Internacional Enrique Malek, es considerada por la empresa como un punto estratégico para el desarrollo económico de la zona.
Mientras tanto, el proceso de revisión solicitado por el Comité de Patrimonio Mundial se mantiene en curso.
Miambiente ha reiterado que da seguimiento a las recomendaciones del organismo internacional, en particular en lo relacionado con el monitoreo, control, vigilancia y la gestión integral del Parque Nacional Coiba.
El resultado de las evaluaciones en marcha y el informe que Panamá deberá presentar en 2026 serán determinantes para la revisión internacional del estado de Coiba y para establecer la compatibilidad del proyecto Puerto Barú con los compromisos de conservación asociados a su condición de Patrimonio Mundial.


