El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, informó que la calidad del agua en la región de Azuero ha registrado una mejoría sustancial y comprobable, tras la eliminación de las bacterias coliformes que provenían de porquerizas y del vertido de aguas negras de los edificios públicos, barriadas privadas y comercios.
Esta contaminación, que durante años se registró en los ríos La Villa y Estibaná, provocó el incremento de materia orgánica y altos niveles de turbiedad en las principales tomas de agua cruda, lo que obligó a suspender las operaciones de las plantas potabilizadoras Rufina Alfaro, en Los Santos, y Roberto Reyna, en Herrera.
La crisis del agua potable en la región de Azuero comenzó el pasado 27 de mayo de 2025 y tras ocho meses de trabajo ambiental y la implementación de un plan de desinfección de las plantas y las líneas de conducción por parte del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), se ha reportado una mejoría importante, destacó el ministro Navarro.
En el caso del Ministerio de Ambiente (Miambiente), el año pasado se aplicaron multas a 13 infractores, cada una por un monto de 9,999 dólares.
Según Navarro, prácticamente todas las sanciones impuestas a empresas, ganaderos y porcinocultores en la región de Azuero ya fueron pagadas, y los responsables han cumplido con las medidas obligatorias establecidas por la entidad para detener la contaminación.
“Teníamos barriadas enteras que vertían sus aguas negras sin tratar directamente al río La Villa, también al río Estibaná y al río Cacao, que forman todas partes de la cuenca del río La Villa, estos últimos dos del lado de Los Santos”, señaló el funcionario.
Navarro explicó que el cumplimiento total de las medidas ambientales exigidas para eliminar las fuentes de contaminación ha permitido reducir los niveles de coliformes a los rangos mínimos aceptables para el consumo humano.
Según el ministro, el agua que actualmente llega a las tomas de las plantas potabilizadoras Roberto Reyna y Rufina Alfaro cumple con los estándares de Copanit, lo que representa un avance clave para la recuperación del suministro de agua potable en la región.
“Ya se eliminó la contaminación proveniente de las porquerizas y los vertidos de aguas negras sin tratar. Hoy el agua que llega a las potabilizadoras tiene una calidad óptima”, afirmó Navarro, quien destacó que estos resultados están respaldados por análisis de laboratorio y evaluaciones de técnicos ambientales.
Agregó que, de manera paralela a estas labores, se avanza en un proceso de reforestación y recuperación integral de la cuenca, mediante acciones de agroforestería, uso sostenible del suelo y control de pesticidas, para enfrentar problemas persistentes como la sedimentación, producto de la deforestación histórica.
Navarro señaló que, aunque el trabajo ambiental ya fue ejecutado, la reanudación total del consumo de agua potable en Azuero depende ahora del Idaan, una vez concluya el proceso de saneamiento y limpieza de las líneas de conducción y las redes de distribución.
“Tenemos buena agua en el río La Villa. En los próximos días, cuando el Idaan confirme que el proceso de limpieza ha concluido, existirá la posibilidad de retomar el suministro de agua potable como todos lo hubiéramos querido desde el principio”, concluyó el ministro.


