Tras el alza del combustible registrada en el país desde este viernes 20 de marzo, la empresa MiBus anunció un paquete de medidas para mitigar el impacto del aumento en los precios, que representa un sobrecosto cercano a un millón de dólares mensuales en su operación.
El presidente de la Junta Directiva y gerente general de MiBus, Carlos Sánchez Fábrega, aseguró que, pese al escenario internacional adverso, no habrá incremento en las tarifas del transporte público. “Las tarifas del metrobús y del metro se mantienen sin cambios. No tenemos en este momento ningún ajuste por ningún motivo”, afirmó.
Sánchez Fábrega destacó que el transporte público se convierte en una alternativa clave ante el encarecimiento del combustible, por lo que instó a los ciudadanos a dejar el vehículo privado. “El transporte público está al servicio de ustedes; se va a reforzar y mantener. Los invito a que abandonen los vehículos y usen primordialmente la línea 1 y la línea 2 del metro, que no utilizan diésel”, indicó.
En ese sentido, subrayó que el sistema moviliza a unas 450 mil personas diariamente y seguirá garantizando la movilidad en la ciudad.

Estrategias a implementar
Entre las estrategias para reducir el impacto del combustible y los costos sin afectar significativamente el servicio, el gerente de MiBus indicó que la empresa disminuirá los recorridos sin pasajeros, que actualmente representan el 20% del consumo de combustible. “Cada kilómetro que ahorremos ahí no afecta a los usuarios y reduce significativamente el gasto”, explicó.
Otra estrategia será priorizar la circulación de unidades con menor consumo de combustible, mientras que entre un 10% y un 12% de la flota más antigua y “gastona” será retirada temporalmente. “Vamos a usar los buses más modernos y eficientes para lograr ahorros de hasta un 10%”, precisó.
Además, se suspenderán las rutas paralelas al metro; es decir, las rutas de buses que coinciden con las líneas del metro serán restringidas para fomentar el uso de este sistema.
Asimismo, se reducirá la frecuencia de los corredores entre las 8:00 a.m. y las 3:00 p.m., periodo de menor demanda. “Ahí ahorramos combustible y peajes, manteniendo el servicio en horas pico”, indicó.
Estas medidas buscan mitigar entre el 60% y el 65% del impacto económico generado por el alza del combustible, sin comprometer áreas sensibles como el mantenimiento o la planilla.
Se estima que con la implementación de estas medidas, unas 20 mil personas al día se podrían ver afectadas.
Impacto temporal y llamado a la comprensión
Aunque reconoció que algunos usuarios podrían verse afectados por ajustes en recorridos o disponibilidad de rutas, Sánchez Fábrega pidió comprensión. “Esto se hace como una operación quirúrgica para afectar lo menos posible a la mayoría. Nadie se va a quedar sin capacidad de movilizarse”, aseguró.

Las medidas comenzarán a implementarse de forma progresiva a partir de la próxima semana y se mantendrán mientras persista la volatilidad en los precios del combustible, que, según estimaciones, podría extenderse entre uno y dos meses. “El transporte público tiene que sostenerse, es nuestra misión, y lo vamos a hacer”, concluyó.
Precisamente, desde este viernes 20 de marzo los precios de los combustibles registran un nuevo incremento en Panamá, en medio de la tensión mundial por el conflicto en Irán, que está elevando los costos del petróleo.
En ese sentido, la Secretaría Nacional de Energía informó que la gasolina de 95 octanos tendrá un precio de $1.14 por litro, lo que representa unos 20 centavos más con respecto al precio anterior. La gasolina de 91 octanos costará $1.07 por litro, reflejando un alza de 18 centavos.


