El Ministerio de Salud (Minsa) inspeccionó dos establecimientos que ofrecen tratamientos con células madre y abrió expedientes administrativos tras detectar posibles incumplimientos sanitarios, entre ellos la falta de permisos de operación, deficiencias documentales y la presencia de productos sin registro sanitario.
Así lo explicaron a La Prensa Jesica Candanedo Pérez, jefa de la Unidad de Regulación de la Investigación para la Salud, y Liliane Valdés, jefa del Departamento de Instalaciones de Salud, ambas del Minsa, al ser consultadas sobre las acciones adoptadas frente a la oferta de estos tratamientos.
Las diligencias fueron realizadas por la Región Metropolitana de Salud a partir de las alertas remitidas por el Comité Nacional de Bioética de la Investigación (CNBI). Durante las inspecciones se levantaron actas, se emitieron citaciones y se iniciaron los procedimientos administrativos correspondientes, indicaron las funcionarias.
El Minsa no precisó cuántas inspecciones ha realizado entre 2015 y 2026 ni cuántas sanciones, multas u otras medidas administrativas ha impuesto durante ese período.
De las alertas a las inspecciones
Candanedo y Valdés explicaron que en febrero de este año se realizó una reunión entre la Dirección General de Salud Pública, la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas y el CNBI para analizar posibles incumplimientos relacionados con la promoción de tratamientos con células madre y definir acciones de seguimiento.
Tras ese encuentro, la Dirección General de Salud Pública instruyó a la Región Metropolitana de Salud a investigar y verificar los establecimientos identificados por el CNBI. El objetivo era evaluar las actividades desarrolladas, comprobar el cumplimiento de la normativa y adoptar las medidas administrativas correspondientes.
En algunos casos, las autoridades no pudieron localizar inicialmente determinados establecimientos con la información pública disponible. Según Candanedo y Valdés, se realizaron gestiones adicionales para obtener información que permitiera continuar las investigaciones.
Las funcionarias explicaron que la vigilancia también puede activarse a partir de denuncias de organismos técnicos, profesionales de la salud o ciudadanos, así como de información disponible en páginas web, redes sociales y otros medios utilizados para promocionar estos servicios.

La fiscalización enfrenta un reto digital
El Minsa reconoce que supervisar esta oferta representa un desafío cuando la promoción ocurre en internet.
Según Candanedo y Valdés, algunos establecimientos dirigen sus plataformas principalmente al mercado internacional y, en determinados casos, restringen el acceso a sus contenidos desde Panamá.
Esto dificulta identificar los servicios ofrecidos y verificar su publicidad, particularmente cuando las plataformas están dirigidas a potenciales pacientes de otros países.
Cuando se detectan indicios de posibles incumplimientos, el Minsa realiza las verificaciones correspondientes y, de ser necesario, inicia los procesos administrativos o legales dentro de sus competencias.

Las funcionarias indicaron que el Minsa continuará fortaleciendo la coordinación con la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas, el Comité Nacional de Trasplante, el CNBI y otras instancias competentes.
Las inspecciones se producen después de que un estudio publicado el 23 de julio en la revista científica internacional Stem Cell Reports documentara la oferta comercial de tratamientos con células madre en Panamá.
La investigación, elaborada por científicas del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud y del CNBI, con apoyo de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) y la Caja de Seguro Social (CSS), identificó al menos seis empresas que a finales de 2025 promocionaban estos tratamientos.
Según el estudio, las compañías utilizaban páginas web y redes sociales para atraer a pacientes nacionales y extranjeros y ofrecían paquetes asociados al denominado turismo médico, con precios de entre $5,000 y $50,000.
Entre las condiciones que promocionaban figuraban lesiones de médula espinal, enfermedades neurológicas, esclerosis múltiple, enfermedades autoinmunes, trastorno del espectro autista, parálisis cerebral, enfermedades cardiovasculares y pulmonares, dolor crónico y problemas de fertilidad, entre otras.

¿Para qué se usan las células madre?
Las células madre tienen aplicaciones médicas comprobadas en determinados contextos. Las células madre hematopoyéticas, por ejemplo, se utilizan mediante trasplantes para tratar enfermedades de la sangre y algunos trastornos del sistema inmunitario. Estas células pueden obtenerse de la médula ósea, la sangre periférica o la sangre del cordón umbilical.
Esto contrasta con la oferta comercial identificada por las investigadoras. Las empresas analizadas promocionaban tratamientos con células provenientes de tejido o sangre de cordón umbilical, grasa o médula ósea para condiciones como lesiones de médula espinal, enfermedades neurológicas, esclerosis múltiple, enfermedades autoinmunes, trastorno del espectro autista, parálisis cerebral, enfermedades cardiovasculares y pulmonares, dolor crónico, problemas de fertilidad y tratamientos antiedad.
Es decir, que una condición sea promocionada por una clínica no significa que exista evidencia clínica suficiente para demostrar que el tratamiento con células madre sea seguro y eficaz para esa enfermedad.
Las investigadoras advirtieron que los testimonios de pacientes difundidos en redes sociales o páginas comerciales no sustituyen los resultados de ensayos clínicos controlados que demuestren la seguridad y eficacia de estas intervenciones.
Una regulación vigente
Panamá cuenta con un marco regulatorio que establece límites para el uso clínico de células y tejidos humanos.
De acuerdo con el Decreto Ejecutivo No. 179 del 8 de junio de 2018, la aplicación clínica con evidencia comprobada corresponde al trasplante de células madre hematopoyéticas, utilizado para tratar enfermedades de la sangre.
Los demás usos deben desarrollarse dentro de protocolos de investigación y contar con las autorizaciones correspondientes.

Según el estudio, cuatro instituciones cuentan con autorización para realizar la extracción, almacenamiento y trasplante de células madre hematopoyéticas: el Instituto Oncológico Nacional, el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid de la CSS, el Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel y The Panama Clinic.
La investigación señaló además que, desde 2018, ninguna de las clínicas comerciales identificadas había presentado solicitudes de ensayos clínicos ni protocolos de investigación ante el comité de bioética para demostrar la efectividad de los tratamientos que promocionaban.
Seis alertas desde 2015
Entre 2015 y 2025, el CNBI remitió al Minsa al menos seis notificaciones relacionadas con posibles incumplimientos de normas sanitarias y publicidad engañosa, según el estudio.
Las autoras señalaron que la falta de aplicación efectiva de las normas podía favorecer la expansión de esta industria.
La legislación sanitaria panameña contempla multas y otras medidas administrativas ante infracciones a las normas de salud pública.
Sin embargo, el monto de una eventual sanción en estos casos dependerá de la infracción que finalmente se determine, su gravedad y del resultado de los expedientes administrativos. Entre las medidas que puede aplicar la autoridad sanitaria están las multas, la suspensión de actividades y, en determinados casos, la clausura del establecimiento.
Los procesos siguen en curso y cualquier sanción dependerá de los hallazgos documentados y de las actuaciones que correspondan dentro del debido proceso administrativo.


