La Ley 528, conocida como 24/7, de reciente aprobación, que establece la ampliación de los horarios de atención en las instalaciones públicas de salud, representa un nuevo desafío para el Ministerio de Salud (Minsa): conseguir los recursos.
Aunque la ley fue promulgada el pasado 9 de junio y publicada en la Gaceta Oficial un día después, su entrada en vigor está prevista para el próximo período fiscal, lo que dará al Ejecutivo un margen para reglamentar su aplicación y evaluar los recursos que requerirá su implementación.
La norma establece que el Minsa deberá garantizar que cada región de salud cuente, como mínimo, con una instalación de atención primaria con horario extendido y un centro de segundo nivel que opere las 24 horas, con el propósito de mejorar el acceso de la población a los servicios de salud.
Sin embargo, la institución sostiene que una parte importante de los requerimientos establecidos en la ley ya se encuentra en funcionamiento.
Hasta junio de 2026, el Minsa cuenta con 108 instalaciones de primer nivel de atención con horarios extendidos y 20 hospitales de primer y segundo nivel que permanecen operativos las 24 horas. Según la entidad, esta red fue desarrollada antes de la aprobación de la Ley 528 para responder a las necesidades de atención fuera del horario regular, comprendido entre las 7:00 a.m. y las 3:00 p.m.
De las 108 instalaciones con horarios ampliados, 31 operan las 24 horas durante todo el año. Otras brindan atención durante los fines de semana y días feriados o extienden sus servicios hasta horas de la noche, mientras que 20 hospitales distribuidos en las 12 regiones de salud ofrecen atención continua los siete días de la semana.
El ministro de Salud encargado, Manuel Zambrano Chang, explicó que la red actual fue diseñada de acuerdo con las necesidades específicas de cada región, distrito y corregimiento, particularmente en áreas donde existe una demanda comprobada de atención fuera de la jornada habitual.
“Ahora, la nueva ley nos indica que debemos ampliar los horarios en otras instalaciones, por lo que será necesario realizar análisis y estudios de demanda para implementar esta medida de manera progresiva y sostenible”, mencionó.
No obstante, el Minsa enfrenta limitaciones presupuestarias. Para 2026, la entidad dispone de un presupuesto de 3,503 millones de dólares, inferior a los 3,887 millones que había solicitado para hacer frente a las crecientes necesidades del sistema de salud. La diferencia, de 384 millones de dólares, plantea desafíos adicionales para asumir los compromisos.
El funcionario añadió que la ampliación implicará costos adicionales en personal, funcionamiento e insumos, por lo que será necesario contar con el respaldo presupuestario correspondiente del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
La respuesta a una demanda histórica
Por su parte, el diputado independiente Betserai Richards, impulsor de la iniciativa, sostuvo que la ley surgió como respuesta a una demanda reiterada de la población por una mayor disponibilidad de servicios de salud fuera del horario regular.
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Según Richards, durante recorridos realizados en centros de salud de distintas comunidades pudo constatar las dificultades que enfrentan muchos pacientes para obtener atención médica o acceder a un cupo en las primeras horas de la mañana, situación que motivó la presentación del proyecto.
El diputado señaló que la norma no busca únicamente extender los horarios de atención, sino también garantizar que el sistema cuente con los recursos necesarios para ofrecer servicios de calidad.
Recordó que la legislación establece la obligación del Estado de asegurar el pago oportuno al personal que labore en jornadas extendidas e incorporar en el presupuesto las partidas requeridas para sostener la expansión de los servicios.
La ley establece que la implementación de los nuevos horarios deberá responder a criterios técnicos, como la densidad poblacional, la demanda de servicios, la capacidad instalada y la disponibilidad de recurso humano en cada región de salud.
Asimismo, dispone que las instalaciones deberán contar con el personal médico, administrativo y técnico necesario para garantizar la atención durante los fines de semana y las jornadas ampliadas entre semana.
Además de la obligación del Estado de asegurar el pago oportuno de las prestaciones al personal que labore en estos horarios, la ley dispone incorporar en el Presupuesto General del Estado las partidas necesarias para financiar medicamentos, insumos médicos y gastos operativos asociados con la expansión de los servicios.
La iniciativa que dio origen a la Ley 528 generó un intenso debate sobre el funcionamiento del sistema sanitario. Durante la discusión legislativa surgieron cuestionamientos sobre la disponibilidad de atención médica fuera del horario regular y las dificultades que enfrentan miles de pacientes para acceder oportunamente a los servicios de salud.
El debate también puso sobre la mesa problemas estructurales señalados durante años por los gremios médicos, entre ellos la falta de presupuesto, el desabastecimiento de medicamentos e insumos, las deficiencias de infraestructura y la escasez de personal especializado.
Como parte de la expansión de la red de atención, el Minsa informó que, durante la actual administración, incorporó ocho nuevas instalaciones al esquema de horario extendido en provincias como Panamá, Panamá Oeste, Coclé, Veraguas y Bocas del Toro, además de la comarca Ngäbe Buglé.

