El Ministerio de Salud (Minsa) informó que mantiene activa la Alerta Azul en todo el país como parte del operativo sanitario con miras a la Semana Santa, con la habilitación de 130 instalaciones de salud para atender emergencias y reforzar la vigilancia epidemiológica y alimentaria.
La jefa nacional del Departamento de Emergencias en Salud, María Joannou, señaló que el dispositivo contempla atención médica continua, respuesta ante incidentes y operativos de inspección sanitaria, similares a los implementados durante los carnavales.
En cuanto a las atenciones durante los carnavales, el Minsa reportó que, durante las festividades carnestolendas, se brindaron 17,074 atenciones médicas en hospitales y centros de la red primaria, principalmente por traumas, quemaduras, intoxicaciones alimentarias y accidentes de tránsito.
Las regiones con mayor demanda fueron Coclé (2,733 atenciones), Los Santos (2,483), Herrera (2,170), Panamá Oeste (1,731), San Miguelito (1,561), Panamá Metro (1,494) y Veraguas (1,042).
Más de 2,000 profesionales de la salud participaron en el operativo, distribuidos en las 130 instalaciones habilitadas. De estas, 80 operaron las 24 horas, mientras que las demás mantuvieron horarios regulares o jornadas extendidas de entre 10 y 16 horas.
Además, durante el periodo de carnavales se efectuaron 472 traslados por emergencias médicas: 455 por vía terrestre, 10 por vía acuática y 7 por vía aérea. Asimismo, se registraron ocho defunciones.
En el ámbito del control sanitario, la Dirección Nacional de Control de Alimentos y Vigilancia Veterinaria realizó 5,757 inspecciones a puestos de venta fijos y ambulantes. También se verificaron 10,469 manipuladores de alimentos; de ellos, 9,520 portaban su carné vigente, mientras que 949 no contaban con el documento.

Las autoridades decomisaron y destruyeron 303 productos, impusieron 53 multas y emitieron 92 citaciones por incumplimiento de la normativa sanitaria.
Con estas cifras como antecedente, el Minsa afina la logística de atención para la Semana Mayor y reitera su compromiso de garantizar servicios de salud oportunos, así como de reforzar los controles sanitarios en los puntos con mayor concentración de personas durante el asueto religioso.


