El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), mediante el Decreto Ejecutivo No. 21 del 11 de noviembre de 2025, publicado en la Gaceta Oficial, creó la Comisión Nacional para el Desarrollo y Supervisión de la Industria Porcina (Conaporc), un nuevo órgano de consulta y coordinación que busca impulsar el fortalecimiento sostenible del sector porcino panameño.
La medida llega en un contexto delicado: la crisis ambiental registrada en la región de Azuero tras la contaminación de los ríos La Villa y Estibaná, situación que obligó al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) a suspender temporalmente la operación de cuatro plantas potabilizadoras que abastecen de agua a miles de personas en las provincias de Los Santos y Herrera.
En medio de este debate, la Asociación de Porcicultores Unidos de Panamá ha asegurado que los productores aplican los instrumentos ambientales requeridos por ley, garantizando una producción en armonía con el entorno natural. La organización reiteró su compromiso con las buenas prácticas agropecuarias y el cumplimiento de las normas de protección ambiental.
El decreto, firmado por el presidente de la República y el titular del MIDA, establece que la nueva comisión funcionará como ente asesor del Órgano Ejecutivo y tendrá la misión de garantizar una producción porcina sostenible, responsable y ambientalmente segura, integrando esfuerzos de instituciones, productores y la academia.
Una respuesta a la crisis ambiental
La creación de Conaporc se da casi seis meses después de registrarse la contaminación hídrica en los principales afluentes de la región azuerense. El incidente generó una emergencia sanitaria y afectó gravemente el suministro de agua potable.
Según el Idaan, los análisis revelaron altos niveles de contaminación en los ríos La Villa y Estibaná, lo que llevó a la suspensión de operaciones en las plantas potabilizadoras Rufina Alfaro, La Villa, El Ejido y Llano de Piedra. Aunque algunas de ellas ya han sido parcialmente reactivadas, los trabajos de saneamiento continúan.
La situación llevó a que en junio pasado el Idaan contratara, de forma excepcional, por 10 millones de dólares, a una empresa que efectuara la limpieza y desinfección de los afluentes. No obstante, la entidad confirmó que la planta de Llano de Piedra, en el distrito de Macaracas, aún no produce agua apta para el consumo humano.
“Desde el 6 de noviembre la planta inició un proceso de desinfección de sus tuberías como parte de las acciones emprendidas para enfrentar la crisis. Aunque ya fue desinfectada, aún no es apta para el consumo humano”, explicó un funcionario de la entidad.
La contaminación de los ríos —atribuidos en parte a malas prácticas de manejo de desechos porcinos y vertimientos no controlados— provocó protestas ciudadanas, investigaciones ambientales y la intervención del Gobierno central.
Un espacio de coordinación y supervisión
El decreto que formaliza la Conaporc resalta la necesidad de conformar un espacio institucional donde participen las autoridades competentes, los gremios de productores y la academia, con el fin de analizar, deliberar y recomendar acciones gubernamentales que promuevan una producción porcina responsable.

“Se hace necesario conformar un espacio en donde se agrupen las autoridades competentes, los gremios de productores y la academia para analizar, deliberar y recomendar acciones gubernamentales que permitan una explotación porcina responsable y sostenible en nuestro país, conservando los suelos, protegiendo las fuentes de agua y la biodiversidad”, señala el decreto.
La comisión estará integrada por los ministros de Desarrollo Agropecuario, Ambiente y Salud, junto con representantes de productores, universidades, gremios ambientales y científicos. Entre los miembros figuran la Asociación Nacional de Porcinocultores de Panamá (Anaporc), la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), la Universidad de Panamá (UP) y la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).
Funciones clave de la Conaporc
De acuerdo con el decreto, entre las principales funciones de la Conaporc se destacan:
Servir como foro de consulta para discutir proyectos, normas y políticas relacionadas con la industria porcina.
Elaborar y presentar al Ejecutivo la Guía de Buenas Prácticas de la Industria Porcina Nacional.
Coordinar acciones de supervisión y seguimiento sobre el manejo y control ambiental de las actividades porcinas.
Recomendar medidas correctivas ante situaciones que representen riesgos ambientales o de salud pública.
El organismo también buscará promover la innovación tecnológica, impulsar la capacitación de productores y fomentar la adopción de prácticas sostenibles que reduzcan el impacto ambiental del sector.
Prevención de futuras crisis
La creación de la Conaporc se sustenta en los artículos 109, 119, 120, 122 y 195 de la Constitución Política de Panamá, que establecen la obligación del Estado de proteger la salud de la población, conservar los recursos naturales y garantizar un desarrollo económico sostenible.
Con esta medida, el Gobierno busca evitar que episodios como la contaminación de los ríos La Villa y Estibaná vuelvan a repetirse, estableciendo un mecanismo de supervisión y control permanente de la industria porcina.
El Decreto Ejecutivo No. 21 entró en vigor ayer 12 de noviembre, un día después de su promulgación en la Gaceta Oficial.


