El Arzobispado de Panamá expresó su profunda solidaridad, cercanía y comunión con el pueblo de Venezuela y la comunidad venezolana residente en suelo istmeño, luego del fuerte terremoto que sacudió al país suramericano este miércoles.
A través de un comunicado oficial, firmado por José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo Metropolitano de Panamá y presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, la Iglesia manifiesta su preocupación por los momentos de angustia e incertidumbre que enfrentan miles de familias tanto en el epicentro del desastre como en el exterior.
Oración por los afectados y rescatistas
La institución religiosa extendió sus plegarias para pedir protección y fortaleza en medio de la emergencia generalizada que vive la nación vecina.
“Elevamos nuestra oración al Señor para que proteja a las familias afectadas, fortalezca a quienes han sufrido las consecuencias de este acontecimiento y conceda sabiduría y fortaleza a las autoridades, a los equipos de emergencia y a todos los que trabajan incansablemente en las labores de auxilio”, destacó Ulloa en su mensaje.

Respaldo a la Iglesia venezolana
El pronunciamiento incluyó un mensaje directo de hermandad hacia las autoridades eclesiásticas del país afectado, reconociendo el papel crítico que juegan en la contención de la crisis.
Las autoridades católicas panameñas afirmaron unirse de manera especial a la Conferencia Episcopal Venezolana, confiando en que se mantendrá como un signo de esperanza, consuelo y acompañamiento para el pueblo en estos momentos de dificultad.

Un abrazo fraterno a la comunidad residente en Panamá
El arzobispo Ulloa dirigió una sección prioritaria de su mensaje a los miles de ciudadanos venezolanos que han migrado a Panamá y que hoy siguen con desesperación las noticias sobre sus seres queridos.
“Hacemos llegar un fraterno abrazo a la comunidad venezolana residente en Panamá. Compartimos su preocupación por sus familiares y seres queridos, y queremos que sepan que no están solos”, puntualizó el comunicado, asegurando el afecto y acompañamiento espiritual de la comunidad local.
El mensaje concluyó invocando la protección de la patrona de la nación suramericana: “Que Nuestra Señora de Coromoto interceda por su pueblo y alcance del Señor el don de la paz, la protección y la pronta recuperación para todos los afectados”.


