Al comenzar 2026, miles de jubilados y pensionados en Panamá continúan a la espera de una respuesta concreta del Gobierno Nacional: una fecha para el pago de los intereses del Certificado de Pago del Décimo Tercer Mes (Cepadem), una deuda acumulada desde hace más de cuatro décadas.
Se trata de los intereses correspondientes al décimo tercer mes generado entre 1972 y 1983, un beneficio que no fue reconocido plenamente en su momento y que, pese a múltiples reclamos, sigue pendiente para una parte importante de la población jubilada del país.
La expectativa de los beneficiarios se reactivó recientemente tras un fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en agosto de 2025 que declaró constitucional la Ley 727, decisión que respalda el derecho de jubilados, pensionados y otros beneficiarios a recibir el pago de los intereses adeudados. Para muchos, el pronunciamiento judicial representó una señal de esperanza luego de años de espera.
El Cepadem aplica a quienes laboraron durante el período señalado, a personas con derecho adquirido, aun cuando continúen activas laboralmente, así como a los herederos de beneficiarios fallecidos. La ley establece que cada persona debe recibir el monto total que le corresponde, descontando los pagos parciales efectuados en años anteriores, hasta completar la suma histórica adeudada.
Pese al respaldo legal, el Ejecutivo aún no ha anunciado un cronograma oficial de pago, lo que mantiene la incertidumbre entre los beneficiarios.
Desde los gremios de jubilados y pensionados, los llamados al Gobierno se han intensificado. Guillermo Cortés, dirigente del Movimiento de Jubilados, Pensionados y Tercera Edad Mundo, ha solicitado públicamente la sanción y promulgación de la ley que permite hacer efectivo el pago de los intereses.
“Estamos hablando de un derecho adquirido y de una deuda histórica del Estado”, ha reiterado Cortés, quien subraya que muchos beneficiarios han esperado durante décadas una respuesta concreta.
Hasta el momento, las autoridades no han informado cuándo ni cómo se realizará el desembolso de los intereses del Cepadem, una indefinición que prolonga la expectativa de miles de jubilados que reclaman el cumplimiento de lo establecido en la ley.

