Los beneficiarios de los programas de Asistencia Social Educativa (PASE-U), Concurso General y Discapacidad del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu) comenzarán a recibir tarjetas de débito como parte de un nuevo sistema de pago que busca modernizar la entrega de fondos y reforzar el control del uso de los recursos públicos destinados a la educación.
El esquema, desarrollado en conjunto con la Caja de Ahorros, arrancará con un plan piloto en centros educativos del país y se implementará de forma progresiva hasta abarcar la totalidad de los estudiantes beneficiarios.
De acuerdo con las autoridades, el proyecto contempla la emisión de más de 500 mil tarjetas de débito tipo Mastercard, que serán distribuidas entre los estudiantes de los distintos programas administrados por el Ifarhu.
La medida está dirigida a los beneficiarios del PASE-U, las becas del Concurso General y el programa de Discapacidad. En los casos en que una familia cuente con más de un estudiante beneficiario, se entregará una sola tarjeta al acudiente responsable.
IFARHU y la Caja de Ahorros de Panamá iniciarán un plan piloto con la entrega de más de 500 mil tarjetas débito para beneficiarios de Pase-U, Concurso General y Discapacidad, fortaleciendo la modernización y el uso adecuado de los fondos educativos. 🇵🇦 pic.twitter.com/dk1LDZNiZo
— IFARHU (@IFARHU) June 23, 2026
Uno de los principales cambios del sistema es que las tarjetas no permitirán el retiro de efectivo en cajeros automáticos. Los fondos solo podrán utilizarse para compras autorizadas vinculadas a necesidades educativas y de bienestar.
Entre los gastos permitidos se incluyen alimentos, medicamentos, útiles y artículos escolares, así como el pago de transporte público, incluyendo el Metro y el Metrobús.
El Ifarhu explicó que el sistema contará con mecanismos de control tecnológico para monitorear las transacciones y verificar el uso adecuado de los fondos. En caso de detectarse compras no autorizadas o movimientos fuera de los fines establecidos, las tarjetas podrán ser bloqueadas automáticamente.
Además de la tarjeta física, los beneficiarios contarán con una versión digital que facilitará la administración de los recursos y las compras autorizadas.
El costo aproximado de cada tarjeta será de$ 3.00; sin embargo, el Gobierno asumirá este gasto durante el primer año de implementación.
La medida forma parte del proceso de digitalización de más de $260 millones que el Ifarhu desembolsa anualmente a través de sus programas de asistencia educativa.

