Panamá amenaza con cerrar la frontera con Colombia frente al estallido migratorio que se registra en la selva de Darién.
La crisis migratoria en el país se afianzó desde 2015, cuando cruzaron por la zona montañosa 29 mil 289 migrantes durante todo el año. En el 2022, la cifra fue de 248 mil 284 en 2022, según los registros del Servicio Nacional de Migración.
Las estadísticas de migración dan cuenta que de enero al pasado 28 de agosto cruzaron el tapón de Darién unas 320 mil 98 personas, es decir, que se superó la cifra de todo el 2022. La situación llevó a las autoridades a advertir el posible cierre de la frontera con el país, vecino Colombia.
“Tratamos de buscar la cooperación internacional con los países de origen y de tránsito de migrantes, pero ha sido difícil”, admitió el ministro de Seguridad Pública, Juan Manuel Pino, en un encuentro regional sobre migraciones la semana pasada en el país.
“Esto tiene un límite, esto tiene un límite y los países del sur le han dado la espalda al problema”, manifestó en una reciente gira de trabajo en Darién.
De paso anunció que como gobierno tomarán “ciertas decisiones”. No adelantó cuáles, pues las posibilidades serán analizadas en el consejo de gabinete. Se espera que el tema sea analizado en las próximas horas.
Las dificultades por el flujo migratorio en Panamá y Colombia que buscan llegar a México para ingresar a Estados Unidos, se repiten en las fronteras terrestres de Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala.
A este ritmo, las autoridades panameñas estiman que al final del año habrán cruzado el Darién unos 400 mil a 500 migrantes.

