Panamá prepara un proyecto de ley para reducir de dos a un año el internado médico.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, anunció que la iniciativa está “casi terminada”.
“Ya se está trabajando la ley, está casi terminada, es modificar la ley para reducir el internado, que casi en ningún lugar se producen dos años de internado”, explicó durante la sustentación del presupuesto del Ministerio de Salud (Minsa) para 2027 ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional.
“Hay que adecuar los hospitales para poder cubrir entonces toda esa docencia que hace falta a todos los que entren al internado”, precisó.
Dos años de internado médico en Panamá
El internado se realiza después de completar la carrera de Medicina y aprobar el examen de certificación. Quienes obtienen los puntajes más altos pueden concursar por una plaza en el Minsa o la Caja de Seguro Social (CSS) para cumplir esta etapa, necesaria para obtener la idoneidad que permite ejercer como médicos.
Actualmente, Panamá mantiene un internado de dos años, mientras que en la mayoría de los 18 países de América Latina analizados en un estudio publicado en la Revista Médica de Panamá, esta etapa dura un año. Chile registra entre uno y dos años.
El artículo, elaborado por Paulino Vigil De Gracia, jefe del Departamento Nacional de Docencia e Investigación de la CSS, compara los modelos de formación médica en la región.
El tiempo total para ejercer como médico general también varía entre los países. En Panamá, la carrera de Medicina contempla seis años de estudios universitarios y dos de internado, para un total de ocho años.
Honduras, El Salvador y Nicaragua también suman ocho años, aunque incluyen uno o más años de servicio social obligatorio.
Cuba registra el proceso más largo de la comparación, con nueve años: cinco de formación universitaria, uno de internado y tres de servicio social. En Brasil, en cambio, el proceso suma seis años, con cinco de universidad y uno de internado, sin servicio social obligatorio.

Según el análisis, la mayoría de los países de la región mantiene internados de un año bajo responsabilidad de las universidades y sin una remuneración equivalente a un empleo formal. En algunos casos, los estudiantes reciben becas o estipendios por su trabajo en hospitales.
Desde 1959, el modelo panameño contempla un internado de dos años, durante el cual los estudiantes son considerados funcionarios públicos y reciben un salario mensual que puede superar los 2 mil dólares, incluidos los pagos adicionales por turnos.
Según el artículo, este modelo convierte a los internos panameños en los mejor remunerados de América Latina.
El internado se realiza principalmente en hospitales públicos de la CSS y el Minsa, donde los internos adquieren experiencia práctica bajo supervisión médica y atienden casos reales y complejos que complementan su formación.
“Tenemos un empleado público muy bien remunerado y, a la vez, estudiante. Pero no pertenece a una universidad”, señala Vigil De Gracia.
Esta combinación de formación práctica, empleo público y participación limitada de las universidades distingue al modelo panameño. La propuesta del Gobierno busca reducir a un año el internado, lo que obligaría a los hospitales a reorganizar la docencia y concentrar en ese periodo la formación que actualmente se desarrolla durante dos años.

