A pesar de que el mundo celebra hoy la libertad de prensa, el 52.2% de los países del mundo se encuentra en una situación difícil o muy grave en materia de libertad de prensa, el nivel más bajo registrado en los últimos 25 años, según un informe de Reporteros Sin Frontera (RSF).
Panamá por su parte, se ubica en el listado, detrás de países como República Dominicana, Jamaica, Ucrania y Estados Unidos, ubicándose en la posición 65, un retroceso si se toma en cuenta que el año pasado ocupaba el puesto 53.
En un mundo saturado de información, la libertad de prensa se ha convertido en el último bastión de la democracia. Sin embargo, lo que antes era un derecho incuestionable hoy enfrenta una encrucijada marcada por la censura, la desinformación y los crecientes riesgos para quienes ejercen el oficio de informar.

El informe señala que “los periodistas panameños críticos con las políticas gubernamentales y quienes cubren casos de corrupción, especialmente escándalos financieros internacionales, están en el punto de mira de la justicia”.
Asimismo, advierte que “la autocensura ha crecido” y que se ha limitado la independencia de algunos medios, sobre todo digitales.
De acuerdo con el informe, en los 25 años de historia del ránking, la puntuación media del conjunto de los países analizados nunca había sido tan baja.
El documento también indica que solo en el 1% de los 180 países analizados la población percibe vivir en un entorno donde la situación de la prensa es “buena”, mientras que en 2002, año en que se inició este análisis, el porcentaje era del 20%.
Un oficio bajo asedio constante
De acuerdo con RSF, en los 25 años en que han publicado este análisis, la libertad de información se ha deteriorado y el panorama se ha vuelto, poco a poco, más sombrío. En el mundo, los periodistas siguen siendo asesinados o encarcelados por su trabajo, señalan, aunque añaden que las tácticas de ataque a la prensa están cambiando.

Mencionan que el periodismo mundial “sucumbe, asfixiado por un discurso político hostil hacia los reporteros”; que se ha debilitado por el declive económico de los medios de comunicación y que está siendo “presionado” por la instrumentalización de leyes contra la prensa.
La prensa en zonas de guerra
El estudio señala, que en algunos países, como Irak, que se encuentra en el puesto 162; Israel, en el puesto 116; o Palestina, en el 156, “este retroceso se explica por el estallido habitual de conflictos armados”.
Por otra parte, en países como China, que se posiciona en el número 178; Corea del Norte, en el 179; o Eritrea, que cierra el listado como el país con menor libertad de prensa, la situación se mantiene, lamentablemente, debido a los regímenes dictatoriales.
Criminalización de la profesión.
Por otra parte, de los indicadores analizados, el legal es el que más ha bajado en relación con 2025, mostrando un deterioro en más del 60% de los países, es decir, en 110 de los 180 estudiados. Esto revela que la criminalización del periodismo, mediante la vulneración del derecho de prensa y el uso indebido de leyes de excepción o de derecho común, se afianza como un fenómeno mundial.
La caída de un gigante
Uno de los países americanos que ha destacado por su estrepitosa caída ha sido Estados Unidos, que perdió siete puntos desde el año pasado y se encuentra actualmente en el puesto 64. Más sorprendente aún, ha perdido casi 20 puntos desde 2023, año en que el gobierno republicano aún no ocupaba la Casa Blanca y cuando el país estaba en el puesto 45.
De acuerdo con el estudio, el presidente de ese país, Donald Trump, ha convertido los ataques contra la prensa y los periodistas en una práctica sistemática, lo que ha relegado a Estados Unidos al puesto que ocupa actualmente.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa deja de ser solo una fecha conmemorativa y se convierte en un recordatorio urgente de los desafíos que enfrenta el periodismo a nivel global y el derecho a estar informado se pone a prueba año tras año.

