Representantes del transporte público de Panamá Oeste, en particular de los distritos de Arraiján, La Chorrera y Capira, se reunieron este viernes 20 de marzo y habrían acordado un aumento en las tarifas del pasaje, alegando el alza en los precios del combustible a raíz del conflicto en Oriente Medio.
Sin embargo, la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) advirtió que cualquier incremento aplicado de forma unilateral es ilegal.
La entidad aseguró que no permitirá aumentos en la tarifa del pasaje que afecten la economía de los usuarios y recordó que esta disposición aplica tanto para el transporte público colectivo como para el transporte selectivo en todo el país.
Además, la ATTT reiteró a concesionarios y transportistas que cualquier modificación en los costos del servicio debe ajustarse estrictamente a los procedimientos y requisitos establecidos por la ley, por lo que cualquier ajuste sin autorización carece de validez legal.
La institución advirtió que los operadores que incumplan la normativa o decidan aplicar aumentos arbitrarios se exponen a sanciones administrativas y a las medidas legales correspondientes, conforme a lo establecido en la Ley 14 del 26 de mayo de 1993 y sus reformas.
También exhortó a los usuarios a mantenerse vigilantes y reportar cualquier irregularidad o cobro indebido a través del Centro de Atención Ciudadana 311 o del WhatsApp de denuncias 6980-3137.
Transportistas plantean alza por combustible
Más temprano, los transportistas de rutas de Panamá Oeste habían señalado que la medida comenzaría a aplicarse a partir del próximo 23 de marzo.
Los voceros aclararon que no tienen previsto suspender el servicio, aunque reconocieron que han evaluado medidas de presión. “No buscamos realizar un paro; vamos a seguir trabajando, pero la situación nos obliga a tomar decisiones para poder sostener el servicio”, indicaron durante el encuentro.
El ajuste anunciado contemplaba un aumento general de 50 centavos en las tarifas, con pasajes que pasarían de $1.50 a $2.00, dependiendo del recorrido.
En el caso de Capira, los transportistas señalaron que “no es una decisión que queramos tomar, pero ya no podemos operar como antes”, al tiempo que pidieron comprensión a los usuarios ante el aumento del combustible y sus efectos sobre los costos de operación.


