Panamá ha dado un paso significativo en la regulación del cannabis medicinal al abrir la primera farmacia especializada en la venta de productos derivados de esta planta. Esto ha sido posible luego de la sanción de la Ley No. 242, la cual regula el uso médico y terapéutico del cannabis y sus derivados. Esta ley fue aprobada en octubre de 2021, y, a enero de 2026, han transcurrido cuatro años y tres meses desde su entrada en vigor.
El director nacional de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud (Minsa), Uriel Pérez, confirmó la apertura de esta farmacia, que se enfocará exclusivamente en la venta de productos relacionados con el cannabis medicinal. Sin embargo, destacó que, por el momento, solo se comercializarán productos que contengan CBD (cannabidiol), un compuesto natural derivado de la planta de cáñamo o marihuana, y únicamente bajo prescripción médica.
Desde el 2018, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) reconoció el CBD como un medicamento real.
En esta primera fase, cualquier persona podrá adquirir con receta en mano productos con CBD, siempre que estén dentro del marco regulado por el Minsa. No será necesario estar inscrito en un registro médico.
El compuesto THC más adelante
No obstante, las autoridades aclararon que los productos que contengan THC (tetrahidrocannabinol), una sustancia sujeta a controles más estrictos por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, serán introducidos en una segunda etapa.
El Minsa adelantó que, cuando los medicamentos con THC ingresen oficialmente al mercado, estos serán clasificados como productos medicinales controlados. Su dispensación requerirá prescripción médica y estará limitada a pacientes registrados en el programa de cannabis medicinal.
El THC es el principal compuesto psicoactivo del cannabis. Este actúa sobre el sistema endocannabinoide del cuerpo, específicamente en los receptores del cerebro, provocando cambios en el estado de ánimo, la percepción, la memoria y la coordinación motora.
El registro de los pacientes es un componente clave de la regulación, ya que permitirá identificar a los usuarios, dar seguimiento terapéutico y evitar el desvío de productos. Sin este registro, los pacientes quedarían en un limbo legal: las farmacias no podrían despachar los productos, y los médicos no podrían formalizar las prescripciones, aunque el producto llegue al país. El registro será gestionado por la Dirección General de Salud del Minsa.
Las autoridades de salud subrayaron que el objetivo principal de esta medida es ampliar las opciones terapéuticas para pacientes con condiciones médicas específicas, sin descuidar los controles sanitarios y regulatorios necesarios para garantizar un uso seguro.
Panamá otorgó licencias a siete empresas para operar en el sector del cannabis medicinal. Estas empresas están autorizadas para cultivar cannabis, producir extractos y distribuir productos como aceites y otros tratamientos que contienen cannabinoides. Estas licencias están bajo estricta supervisión del gobierno, con el fin de garantizar que los productos sean utilizados exclusivamente con fines médicos y terapéuticos.
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En este contexto, la apertura de la primera farmacia especializada marca el inicio de una nueva etapa para el sistema de salud panameño, en la que el cannabis medicinal comienza a integrarse de manera ‘formal y regulada a las alternativas de tratamiento.
La farmacia Canna Pharma forma parte del Consorcio Panamericana de Cannabis, constituido en febrero de 2024. Este consorcio es una de las siete empresas que obtuvo la licencia otorgada por el Minsa. El presidente del consorcio es Juan Antonio Valbuena Susto; el vicepresidente y secretario, Demetrio Rusodimos Tiniacos; y el tesorero, Chad Christopher Culp.
Adjuntos
Consorcio Cannabis.pdfEl avance, aunque gradual, refleja cómo las autoridades buscan equilibrar el acceso terapéutico con la supervisión estricta, sentando las bases para una implementación responsable que priorice la seguridad del paciente y el cumplimiento de la normativa vigente.

