La eventual llegada del fenómeno de El Niño al país mantiene en vigilancia a las autoridades meteorológicas, quienes adelantaron que en los próximos tres meses se experimentará un inicio irregular de la temporada lluviosa y temperaturas más altas de lo habitual.
La directora del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa), Luz Graciela de Calzadilla, explicó que se entra en esta fase de vigilancia cuando existen condiciones favorables para el desarrollo de El Niño, como se ha pronosticado para los meses de mayo, junio y julio.
Se destaca que el comportamiento del clima en los próximos meses favorecerá una reducción de lluvias en varias regiones del país.
Para este trimestre, se identifica una mayor probabilidad de lluvias por debajo de lo normal en amplias zonas del país, especialmente en Chiriquí (tierras bajas y medias), sur de la comarca Ngäbe Buglé, Coclé, Herrera, Los Santos, Panamá Oeste, la región central y este de Panamá Centro, Colón y el suroccidente de Darién.
Según el Imhpa, en estas regiones, la disminución en las precipitaciones podría oscilar entre 10 % y 20 % en comparación con los valores históricos.
De Calzadilla alertó que este escenario podría tener implicaciones importantes para la agricultura, el abastecimiento de agua y la gestión de incendios de masa vegetal, por lo que se recomienda a las autoridades locales, productores y población en general mantenerse atentos a los comunicados oficiales.

El escenario contrario
Pero el pronóstico también apunta a un escenario opuesto. Habrá regiones en donde lloverá por encima del promedio, entre ellas Bocas del Toro, el norte de la comarca Ngäbe Buglé, las zonas montañosas orientales de Chiriquí y el norte de Veraguas.
En estas áreas, las lluvias podrían aumentar entre 15 % y 20 %, lo que eleva el riesgo de crecidas de ríos, deslizamientos y afectaciones en caminos rurales.
Áreas con un pronóstico esperado
De igual forma, hay áreas en donde la proyección es que las lluvias estén dentro de lo normal, y quizás con una ligera disminución. El reporte se refiere a las zonas montañosas occidentales de Chiriquí, el centro de la comarca Ngäbe Buglé, el norte de la provincia de Panamá, centro y sur de Veraguas, norte y suroriente de Darién y la comarca Guna Yala.
