La reina de Calle Abajo de Las Tablas, Astrid Carolina Sánchez Brandao, deslumbró este domingo 15 de febrero de Carnaval con una carroza donde predominan los tonos verde y dorado, inspirada en un relato ancestral basado en el mito de El Dorado.
A través de sus redes sociales reveló que su concepto representa a “Guacaté, la Diosa Muisca de las Esmeraldas y el Tesoro de Guatavita”, una puesta en escena que resalta el vínculo espiritual entre la naturaleza, el agua y las riquezas sagradas que las culturas precolombinas veneraban.
Su corte real —integrada por Isabela Lastenia Velasco Salinas, Astrid Carolina Chanis Castillo, Thays Andreina Zamora Barrios y Sofía Sánchez González— representa a las sacerdotisas guardianas de los tesoros entregados a la laguna sagrada de Guatavita. “Juntas evocan el rito antiguo donde el verdadero Dorado fue siempre el respeto por la naturaleza, el agua y los dioses antiguos”, destacó la reina en un mensaje de conciencia ambiental.
En el bando contrario, la reina de Calle Arriba de Las Tablas, Ana Isabel Carrizo Castillo, apostó por un despliegue visual de gran impacto. La reina, salió luciendo una carroza con colores como el blanco, azul, celeste y el dorado. A través de sus redes sociales describió su vestuario como “una arquitectura de cristales incomparable”, con alas monumentales que se despliegan con una propulsión de plumas que evoca el susurro del viento sobre aguas dormidas. Cada destello de su atuendo buscó generar un efecto etéreo, donde la luz pareciera cobrar vida propia, ofreciendo una propuesta futurista y luminosa.
El contraste entre ambas reinas marcó uno de los momentos más comentados del domingo de Carnaval: Calle Abajo con un enfoque ancestral, espiritual y cargado de simbolismo, y Calle Arriba con una estética celestial, brillante y orientada al espectáculo visual. Ambas puestas en escena consolidaron el atractivo y la rivalidad cultural que define el Carnaval tableño.


