En una noche cargada de fantasía, simbolismo y tradición, las reinas de Calle Arriba y Calle Abajo de Las Tablas conquistaron al público.
En la noche de Carnaval del sábado 14 de febrero, la reina de Calle Arriba de Las Tablas, Ana Isabel Carrizo Castillo, deslumbró con una carroza inspirada en el universo fantástico de Peter Pan. En sus redes sociales, la soberana compartió un mensaje donde describió su alegoría como un viaje al mágico País de Nunca Jamás, escenario en el que Peter Pan, Campanita y los Niños Perdidos se enfrentan al temido Capitán Garfio, recordando que la alegría siempre termina por vencer a la soberbia.
Esa noche, Ana Isabel personificó a Campanita, convirtiéndose —según expresó— en una chispa de luz capaz de encender la magia, los sueños y el amor eterno en plena celebración.
Por su parte, la reina de Calle Abajo de Las Tablas, Astrid Carolina Sánchez Brandao, presentó una propuesta inspirada en “El romance entre el Sol y la Luna”. En sus redes sociales, relató una antigua leyenda gitana que narra cómo ambos astros, amantes sagrados, fueron condenados por los dioses a vivir separados entre el día y la noche.
Astrid fue proclamada en sus plataformas digitales como “La Estrella del Carnaval”, encarnando la esencia luminosa de esta historia celestial.
El el carnaval de Las Tablas se consolida como el más emblemático del país: convoca a miles de personas de todo Panamá, impulsa el turismo interno y mantiene viva una rivalidad simbólica entre Calle Arriba y Calle Abajo, que sigue siendo parte esencial de su atractivo.
Todo esto ocurre bajo una estructura cultural sólida que combina tunas, culecos, carros cisterna, reinas, comparsas, música típica y desfiles.

