La tosferina, una infección respiratoria bacteriana altamente contagiosa, vuelve a encender las alertas entre los pediatras en Panamá. Tras el repunte registrado en 2025 —cuando se notificaron 30 casos, la cifra más alta desde 2019—, especialistas advierten que la enfermedad sigue afectando principalmente a niños no vacunados y a bebés que aún no cuentan con protección suficiente.
La enfermedad, causada por la bacteria Bordetella pertussis, puede provocar episodios intensos de tos que dificultan la respiración y, en los casos más graves, derivar en complicaciones severas, especialmente en menores de un año.
Según la última actualización epidemiológica sobre tosferina en la Región de las Américas, publicada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en diciembre de 2025, Panamá registró el año pasado 30 contagios, una cifra que supera los registros de 2024 y representa el mayor número documentado en el país en los últimos años.
La preocupación se mantiene en 2026. En lo que va de este año se han reportado 14 casos en niños, incluyendo al menos una defunción, en su mayoría asociados a personas no vacunadas, informó la Comisión Nacional de Certificación del Poliovirus.
El pediatra e infectólogo del Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel, Xavier Sáez-Llorens, señaló que tanto en ese centro hospitalario como en el Hospital Pediátrico de la Ciudad de la Salud están atendiendo pacientes con tosferina, algunos de ellos en estado grave.
“El problema de fondo es la falta de vacunación durante el embarazo”, explicó el especialista. En Panamá, la vacuna contra la tosferina se recomienda a las embarazadas entre las 27 y 36 semanas de gestación, con el objetivo de transmitir protección al recién nacido durante sus primeros meses de vida.
Estamos viendo infantes con tosferina, tanto en el Hospital del Niño como en Cidelas, algunos muy graves; razón de fondo: no vacunación materna. Duele que tengamos niños enfermos (incluso muertes) por infecciones totalmente prevenibles. @MINSAPma debe hacer campañas educativas…
— Xavier Sáez Llorens (@xsaezll) March 3, 2026
Las cifras de cobertura reflejan brechas en la inmunización. Según datos de la OPS, en 2024 la cobertura de la primera dosis de la vacuna DTP (DTP1) fue de 91%, mientras que la tercera dosis (DTP3) alcanzó 72%, lo que evidencia que una parte de la población no completa el esquema de vacunación.
Para los especialistas, mantener altas coberturas es clave para evitar nuevos brotes. Los miembros de la Comisión Nacional de Certificación del Poliovirus —integrada por los doctores Kathia Luciani, Ilenia Forero, Arlene Calvo, Claude Betts y José Jimeno— recuerdan que vacunarse no es solo una decisión individual.
“Vacunarse es un acto de responsabilidad que protege a nuestros hijos, abuelos y vecinos”, señalaron.
Los expertos subrayan que las vacunas no solo protegen a quienes las reciben, sino también a quienes, por edad o condiciones de salud, no pueden inmunizarse. Mantener altas coberturas permite prevenir brotes, hospitalizaciones y muertes asociadas a enfermedades prevenibles.

Brote de tosferina en Ngäbe Buglé en 2025
De acuerdo con los registros epidemiológicos, entre la semana epidemiológica 1 y la 46 de 2025 se notificaron 30 casos confirmados de tosferina, de los cuales 29 fueron confirmados por laboratorio y uno por nexo epidemiológico, además de una defunción.
La incidencia acumulada fue de 0.6 casos por cada 100,000 habitantes.
Los casos se registraron en tres provincias y una comarca. La mayor cantidad se reportó en la comarca Ngäbe Buglé, con 16 casos, incluido el fallecimiento. Le siguen Panamá, con 12 casos; Panamá Oeste, con un caso; y Colón, también con un caso.
El análisis por grupos de edad muestra que los niños de 1 a 4 años fueron los más afectados, con 10 casos (33.3%). Les siguieron las personas de 15 años o más, con ocho casos (26.7%), y los menores de un año, con cinco casos (16.7 %).

En la comarca Ngäbe Buglé, los contagios estuvieron asociados principalmente a un brote registrado en los corregimientos de Soloy, Emplanada de Chorcha y Boca de Balsa, en el distrito de Besikó.
Dentro de este brote, el grupo más afectado también fue el de niños de 1 a 4 años, seguido por el de 5 a 9 años, lo que refuerza la preocupación de los especialistas sobre la importancia de reforzar la vacunación para evitar nuevos contagios.
En un contexto donde persisten brechas en la cobertura de inmunización, los pediatras insisten en que completar el esquema de vacunas y proteger a los recién nacidos desde el embarazo es fundamental para evitar nuevos brotes.


