El Ministerio de Salud (Minsa) alertó que los actos de vandalismo contra centros y puestos de salud están comprometiendo la atención médica en distintas regiones del país, ya que provocan la suspensión parcial o total de servicios esenciales debido al robo de cableado eléctrico, los daños a la infraestructura y el hurto de equipos médicos.
La entidad hizo un llamado a la población para proteger estas instalaciones y denunciar cualquier hecho delictivo, al señalar que las afectaciones retrasan diagnósticos y tratamientos, limitan las actividades de promoción y prevención de enfermedades y reducen la capacidad de brindar servicios especializados, como los de rehabilitación.
El jefe del Departamento de Organización y Desarrollo de la Dirección de Provisión de Servicios de Salud, Romualdo Navarro, explicó que entre los daños más frecuentes se encuentran el robo de cableado eléctrico, las afectaciones a bombas de agua, sistemas contra incendios e infraestructura, así como el hurto de equipos de diagnóstico, situaciones que obligan, en algunos casos, a interrumpir la atención de los pacientes.
El funcionario indicó que recientemente estas situaciones afectaron al Subcentro de Salud de Don Bosco, al Policentro Juan Antonio Núñez, en la provincia de Colón, y a un puesto de salud en la comarca Ngäbe Buglé, donde fue necesario realizar intervenciones para restablecer los servicios.

Frente a este escenario, el Minsa informó que mantiene la coordinación con las autoridades locales y la Policía Nacional para reforzar la vigilancia de las instalaciones sanitarias, además de promover la participación de las comunidades en su protección.
La institución recordó que los centros de salud constituyen patrimonio del Estado y una inversión pública destinada a garantizar el acceso a servicios médicos, por lo que insistió en que preservar estas infraestructuras es una responsabilidad compartida.
Además, el Minsa exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier acto de vandalismo y advirtió que estos delitos no solo generan pérdidas materiales, sino que también pueden poner en riesgo la salud e incluso la vida de las personas que dependen de la atención médica.

