Los casos de sarampión en las Américas se cuadruplicaron durante los primeros meses de 2026, una situación que llevó a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a emitir una alerta epidemiológica y exhortar a los países a reforzar la vigilancia, la vacunación y las medidas de respuesta rápida ante posibles brotes.
De acuerdo con el organismo regional, entre las semanas epidemiológicas 1 y 20 de este año se confirmaron 20,521 casos y 25 defunciones en 16 países y un territorio de las Américas. La cifra representa un aumento de cuatro veces respecto a los 5,123 casos registrados durante el mismo período de 2025 y ya supera el total reportado en todo el año pasado.
La OPS advirtió que el incremento de la transmisión del virus, sumado al aumento de los viajes internacionales, crea condiciones favorables para la propagación de la enfermedad. Este escenario cobra especial relevancia en el contexto de grandes eventos internacionales, entre ellos la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México, y que movilizará a millones de personas dentro y fuera de la región.
México encabeza la lista de países afectados, con 10,920 casos confirmados y 13 defunciones en lo que va de 2026. Le sigue Guatemala, con 6,209 casos y 12 muertes. También se han reportado contagios en Canadá, Estados Unidos y otros países de la región, incluidos Panamá, Costa Rica, Honduras, Belice y Uruguay, asociados a brotes o casos importados.
Panamá mantiene estatus libre de transmisión endémica
En Panamá, el departamento nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa) confirmó tres casos de sarampión este año: dos importados y uno asociado a la importación.
El primer caso corresponde a una joven suiza de 18 años que ingresó al país sin antecedentes de vacunación. El segundo es un ciudadano neerlandés de 21 años, con historial vacunal desconocido, que ingresó por la frontera de Guabito, en Bocas del Toro, procedente de Costa Rica.
El tercer caso, vinculado al contacto con el ciudadano neerlandés, corresponde a un panameño que, gracias a su inmunidad previa, desarrolló una forma leve de la enfermedad.
El Minsa indicó que Panamá mantiene su condición de país libre de transmisión endémica de sarampión desde 1995 y cuenta con la certificación de eliminación de la enfermedad desde 2016. Además, recordó que situaciones similares ya fueron controladas en el pasado, como ocurrió en 2011, cuando casos importados no derivaron en brotes comunitarios.

Ante el aumento de casos en la región, la OPS recomendó a los países revisar el desempeño de sus sistemas de vigilancia epidemiológica para el sarampión y la rubéola, fortalecer las coberturas de vacunación e intensificar la búsqueda activa de casos, con el fin de detectar oportunamente posibles cadenas de transmisión.
En la alerta epidemiológica emitida el pasado 29 de mayo, el organismo señaló que los países deben aumentar la sensibilidad de sus sistemas de vigilancia y garantizar la capacidad de respuesta ante eventuales brotes, especialmente en zonas con alta movilidad de personas.
La OPS indicó que la mayoría de los casos registrados se han producido en personas no vacunadas o con antecedentes de vacunación desconocidos. Por ello, reiteró que la inmunización continúa siendo la medida más eficaz para prevenir la enfermedad y evitar su propagación.
Como parte de las recomendaciones, el organismo instó a los países a informar a los viajeros sobre los síntomas del sarampión y la rubéola, entre ellos fiebre, erupciones cutáneas, tos, secreción nasal y conjuntivitis.

Además, aconsejó que las personas de seis meses de edad o más que no puedan demostrar haber recibido dos dosis de la vacuna o contar con evidencia de inmunidad reciban una dosis antes de viajar a zonas donde exista transmisión de estas enfermedades, preferiblemente dos semanas antes de su desplazamiento.
La OPS también exhortó a reforzar la vigilancia epidemiológica en aeropuertos, puertos, zonas fronterizas y lugares donde se celebren eventos masivos. Asimismo, recomendó mantener equipos de respuesta rápida capacitados para investigar casos sospechosos, rastrear contactos y contener posibles brotes.
La organización recordó que el certificado de vacunación contra el sarampión no constituye un requisito de entrada a los países en virtud del Reglamento Sanitario Internacional. Sin embargo, insistió en que mantener altas coberturas de vacunación es fundamental para proteger la salud pública y reducir el riesgo de propagación internacional de una enfermedad que sigue generando brotes en distintas regiones del mundo.
Mundial 2026 pone foco en la movilidad internacional
Recientemente, el investigador y exdirector del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges), Juan Miguel Pascale, advirtió que existe la posibilidad de que el virus ingrese a Panamá a través de viajeros no vacunados, por lo que consideró necesario mantener una vigilancia epidemiológica activa ante posibles casos importados.
Pascale también se refirió al posible impacto de grandes eventos internacionales, como la Copa Mundial de Fútbol de 2026. Señaló que, aunque el flujo global de viajeros aumentará, ello no necesariamente representa un riesgo directo para Panamá.
“Yo no veo que para el Mundial tengamos mucho viaje a Panamá. Tal vez simplemente de paso de Sudamérica para Estados Unidos”, explicó.
No obstante, destacó que el principal factor de riesgo no radica en el evento deportivo en sí, sino en la circulación de personas entre países donde existen brotes activos de sarampión.
En medio de este escenario, el investigador resaltó la capacidad de respuesta del sistema de salud panameño. Aseguró que el país cuenta con mecanismos de alerta y detección que han demostrado ser efectivos para identificar casos importados y activar rápidamente medidas de control, reduciendo así el riesgo de transmisión local.
