En la madrugada de este martes 26 de mayo de 2026, falleció Irma Arias de Fábrega, hija del expresidente de Corporación La Prensa, S.A. (Corprensa), Juan Alberto Arias Zubieta.
Irma enfrentó el cáncer desde 2006. Tenía apenas 35 años cuando recibió aquel diagnóstico que marcaría el inicio de una larga batalla asumida con valentía y determinación. En 2024 presentó su libro autobiográfico Mi sentido de la vida, una obra nacida de su deseo de compartir sus vivencias y trasmitir esperanza a otros, que redactó y dio forma con ayuda de sus amigas Gretel Morgan (que además redactó el prólogo) y Madeleine Leignadier.
“El regalo que quiero darte es recordarte que todos tenemos la oportunidad de elegir cómo enfrentar un desafío, esa forma en la que quieres colocar el paisaje de tu vida, con sus tonos diversos, pero siempre con la convicción de avanzar”, escribió Irma.
En aquel libro, Ester Orillac, una de sus amigas de infancia, escribió sobre la vitalidad y el carisma de Irma.
“Fuimos a muchas fiestas de cumpleaños juntas. Yo llegaba a los cumples sin conocer a nadie. Irma me sacaba el árbol genealógico de todo el mundo. Ni se diga todo lo que hacía para la escuela, era la mami organizando los eventos de comparsas, feria y primera comunión. Creo que no hubiera habido primera comunión sin Irma. Una monstrua, lista siempre para lo que sea”, contó Ester. Fue ella la que escribió que Irma era “como la reina de El Valle”, donde siempre veraneaban.
El libro no fue puesto a la venta. En su lugar, la autora solicitó donaciones a Fundacáncer.
Junto a Ramón Fábrega Galindo formó una familia y construyó un hogar al lado de sus cuatro hijos: Ramón Eduardo, José Miguel, Carlos Alberto y Pablo Antonio Fábrega Arias.
Irma era la tercera de los hijos de nuestro expresidente Juan Arias y de su esposa, Ginny Strunz de Arias. Sus hermanos son Maru, Ana Isabel y Juan Arias Strunz, quien presidió la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá hasta marzo de 2026.
Quienes la conocieron recordarán su fortaleza, su entereza y la serenidad con la que afrontó cada etapa de su vida.
Descansa en paz, Irma.


