La inhóspita selva de Darién se ha convertido en el final del camino de muchos migrantes que buscan con ansias libertad, mejores condiciones de vida y paz. Sus imponentes y caudalosos ríos están siendo protagonistas y a la vez testigos mudos de ese fatídico último momento: la muerte.
El tránsito de migrantes irregulares por Darién durante los primeros seis meses de 2022 se incrementó en 85%, comparado con el mismo período de 2021. Entre enero y junio de este año, cruzaron la peligrosa frontera selvática 48 mil 430 migrantes, mientras que entre enero y junio de 2021 lo hicieron 26 mil 216.
Se trata de una gran caravana que está compuesta en un 60% por venezolanos, que se adentra a la selva y afronta los riesgos del lugar. Algunos no soportan las exigencias de la jungla y fallecen en la travesía.
En ese contexto, datos suministrados por el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) precisan que en lo que va de 2022 se han registrado 14 defunciones de migrantes, de las cuales 10 han sido por inmersión y 4 por causas desconocidas, las cuales podrían atribuirse a la condición de salud de los viajeros, la topografía del terreno o crecidas imprevistas de los principales ríos de la zona.
A esto hay que agregar que Senafront ha llevado a cabo 56 rescates con personal de fuerzas especiales y paramédicos, en conjunto con el Servicio Aeronaval.
Rutas y tráfico
De momento, los informes que maneja Senafront indican que las caravanas utilizan rutas específicas para llegar a las comunidades y estaciones receptoras de migrantes en la provincia de Darién, una vez cruzan la selva.
Por ejemplo, navegan el mar Caribe desde Colombia y llegan a los límites de la comarca indígena de Guna Yala, para luego adentrarse a la selva. En esta ruta, el objetivo de los caminantes es llegar a la primera comunidad receptora de migrantes, Canaán Membrillo, ubicada en la comarca Emberá.
Otro grupo de migrantes prefiere viajar por el océano Pacífico usando las costas del Municipio de Juradó, en Colombia, hasta llegar a las comunidades de Cocalito, Guayabo y Jaqué, en Darién.
Precisamente, este fin de semana, tras ser alertados, agentes de Senafront rescataron a dos venezolanas abandonadas a su suerte por supuestos traficantes de migrantes. Ambas mujeres fueron ubicadas en el área de Loma del Tigre, una trocha que conduce desde el vecino Colombia hacia Panamá por el Pacífico.
Una vez localizadas, recibieron los primeros auxilios debido a la deshidratación que sufrían y las laceraciones que tenían en sus pies, y las trasladaron vía acuática hacia el Centro de Salud de Jaqué, donde se les brindó atención médica.
De acuerdo con Senafront, cuando se recibe una denuncia por parte de migrantes o comuneros del sector sobre migrantes desaparecidos se activan los protocolos necesarios de búsqueda y rescate, según sea la situación, y se coordina con el Ministerio Público. Si el migrante ha sido víctima de delitos en la ruta se le brinda el traslado para recibir asistencia médica e interponer la denuncia respectiva.
Por ejemplo, la organización Médicos Sin Fronteras informó a La Prensa que este año ha atendido al menos 120 casos de agresiones sexuales contra migrantes, que fueron atacados mientras cruzaban Darién.
En promedio, Médicos Sin Fronteras viene atendiendo a 220 personas por día en las estaciones receptoras de migrantes en esta provincia.
Para Senafront, la condición física de los migrantes, la topografía del terreno y las crecidas repentinas de los ríos influyen en que los migrantes se desorienten y eso hace más compleja su travesía por la zona selvática.
Detenciones y búsqueda
En medio del flujo migratorio también se han dado detenciones de personas que son requeridas en otros países. Las autoridades de Senafront y del Servicio Nacional de Migración detallan que 72 migrantes con antecedentes penales y alertas internacionales fueron detectados en el puesto de control migratorio de Canaan Membrillo, Darién, entre los meses de enero y junio de 2022.
En este período, de los 72 extranjeros retenidos, 61 presentaron prontuarios delictivos y 11 fueron detenidos por alertas internacionales. Además, este año, en operaciones por el área se han logrado desarticular tres redes de tráfico ilícito de personas. Dentro de estas redes había personas de nacionalidad colombiana y también indígenas de Guna Yala.
Organizaciones como el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) indican que, para finales de 2022, se espera el tránsito de al menos 160 mil personas migrantes a través de la selva de Darién, incluidos al menos 32 mil niños, niñas y adolescentes y unas 500 mujeres gestantes.
El organismo internacional también planteó que se prevé que sigan presentándose hechos de asalto y violencia sexual en la ruta de la selva, por lo que exhortó a establecer mecanismos de coordinación operativa trinacional entre Colombia, Panamá y Costa Rica.
