Chame, Bejuco, Gorgona, Coronado y Punta Barco dependen de que el río Chame mantenga suficiente agua para garantizar el suministro de estas comunidades. Pero la falta de lluvias ya está reduciendo su nivel y el escenario se complica con la llegada de El Niño.
Desde el pasado 24 de agosto, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (Idaan) construye un dique en el área, con el que se captará agua para la planta potabilizadora de Chame, con el fin de evitar que el descenso del río afecte su operación.
La planta tiene capacidad para producir 5.5 millones de galones diarios, que son distribuidos entre estas cinco comunidades.
El problema es que mientras menos agua haya en el río, menor margen existe para mantener la captación. Por eso, el dique busca retener agua en el punto de captación y sostener el suministro mientras persistan las condiciones secas.

En este sector viven cerca de 18,500 habitantes, corresponden únicamente a los residentes permanentes. Durante los fines de semana, feriados y, especialmente, en la temporada alta de verano, la población de esta franja costera puede duplicarse o incluso triplicarse, con más de 45,000 personas adicionales entre turistas, propietarios de casas de playa y visitantes.
El gran desafío llegará entre diciembre y abril, durante la época más seca del año, cuando las lluvias serán escasas y habrá pocas oportunidades para recuperar el agua almacenada. La presión alcanzará al turismo, pero también al Canal de Panamá, el abastecimiento de agua y otras actividades que dependen de este recurso.
Sergio García, encargado regional del Idaan en la zona de playas de Panamá Oeste, señaló que el dique ayudará a mantener el nivel de agua que requiere la toma que abastece a la planta potabilizadora de Chame y garantizar el suministro a las comunidades que dependen de este sistema.
Las acciones se dan en medio de la declaración de estado de emergencia nacional aprobada por el Consejo de Gabinete el pasado 25 de agosto, debido al comportamiento climático asociado al fenómeno de El Niño.
Mientras avanzan los trabajos en Chame, las demás plantas potabilizadoras de la zona costera operan con normalidad.
La planta de San Carlos mantiene una producción de 520 mil galones diarios, mientras que la de El Valle genera 1.5 millones de galones diarios.
El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa) explicó que el fenómeno alcanzará mayor intensidad, con déficit de lluvias durante los meses de octubre, noviembre y diciembre de 2026, así como en enero, febrero y marzo de 2027.
Incluso, sus efectos se extenderán hasta mayo de 2027, con altas temperaturas que podrían impactar a la población, el sector agropecuario y todos los recursos hídricos del país.
Según el Imhpa, actualmente hay 11 cuencas hidrográficas que presentan estrés hídrico, con bajos niveles en sus ríos, lo que podría complicar la operación de las hidroeléctricas y las plantas potabilizadoras.

El Idaan informó que continuará monitoreando las fuentes hídricas de Panamá Oeste y reiteró el llamado a la población a utilizar el agua de manera responsable.


