Como parte de las acciones de mantenimiento y evaluación del Puente de las Américas, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) iniciará esta semana la instalación de sensores de alta precisión en 28 puntos del tramo este de la estructura.
El director de Estudios y Diseños del MOP, Edwin Lewis, explicó que los dispositivos, conocidos como deformímetros, permitirán medir el comportamiento del puente ante el paso de los vehículos y recopilar datos técnicos sobre su estado actual.
“Es natural que los elementos estructurales presenten movimientos y variaciones, ya que están construidos en acero. Con las pruebas de laboratorio que se estarán realizando, podremos conocer el estado actual de esos elementos”, señaló el funcionario.
Los sensores estarán conectados a un sistema de monitoreo continuo durante 30 días, período en el que se obtendrá información especializada para apoyar la toma de decisiones relacionadas con el mantenimiento, las reparaciones y la conservación de la estructura.
Lewis destacó que el Puente de las Américas, con más de 60 años de servicio, mantiene condiciones estables y seguras para la circulación vehicular. Añadió que también se realizarán pruebas controladas con distintos niveles de carga, en horarios programados, para analizar la respuesta estructural del puente.
El funcionario recordó que desde 2009 sigue vigente la restricción que limita el paso de vehículos pesados a un máximo de 10 toneladas, bajo supervisión de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), como medida preventiva para preservar la infraestructura.
El MOP trabaja, además, en un plan de acción a corto y mediano plazo que incluye mantenimiento continuo, reparaciones superficiales, renovación de recubrimientos protectores y sustitución progresiva de componentes.
Lewis detalló que también se realizarán pruebas de carga controladas durante horarios nocturnos, utilizando camiones con pesos conocidos, cuando el flujo vehicular sea menor. Para ello, se efectuarán cierres parciales de carriles mientras se analiza la reacción de la estructura ante distintas cargas.
Aclaró que estas acciones no guardan relación con el incendio registrado el pasado 6 de abril debajo del puente, sino que forman parte de los estudios técnicos destinados a definir estrategias de rehabilitación a corto, mediano y largo plazo. Reiteró que las inspecciones previas no detectaron hallazgos críticos y que la estructura metálica principal continúa siendo segura para la circulación vehicular.
No obstante, reconoció que la losa de rodadura presenta deterioro acumulado y requiere intervenciones futuras. Recordó que desde 2009 se mantiene la restricción de 10 toneladas para vehículos pesados, medida que busca preservar la vida útil del puente, especialmente ante el impacto de camiones con sobrepeso.
El funcionario indicó que el MOP ejecuta actualmente reparaciones superficiales y evalúa sustituir tramos de fibra de carbono colocados años atrás para reforzar la losa. Además, a mediano plazo será necesario repintar áreas afectadas por el fuego y reemplazar remaches antiguos que aún permanecen en algunas conexiones.
Lewis sostuvo que, con un mantenimiento adecuado, este tipo de puentes puede extender su vida útil hasta los 100 años. En ese sentido, señaló que la meta es realizar el reemplazo total de la losa una vez entre en operación el Cuarto Puente sobre el Canal, previsto para octubre de 2028, lo que permitiría cerrar temporalmente el Puente de las Américas sin afectar la conectividad nacional.
Actualmente, por esta infraestructura circulan más de 65 mil vehículos diarios, lo que la mantiene como uno de los principales enlaces entre la capital y Panamá Oeste.

