Hola amigos. En este episodio nos acompaña Serena Vamvas, representante del corregimiento de San Francisco.
Oye, me llegó un video, que ya es viral, de un poste que se cayó al lado de la Junta Comunal de San Francisco.
Sí. Fueron varios postes y fue porque una grúa pasó cerca de los tendidos eléctricos y se llevó todo. Fue un desastre. Es más, le cayó un poste a un carro y una señora se salvó. Fue como si fuera una película.
¿Y ustedes qué responsabilidad tienen en un evento como ese?
Nosotros lo que hicimos fue llamar a la ambulancia y sacar a las personas de los carros para asistirlos porque estaban súper asustados. Obviamente vieron pasar la vida y casi se mueren. Tuvimos que llamar a l Naturg y y básicamente esperar que puedan conectar todo.
Serena, el Corregimiento de San Francisco es un corregimiento interesante porque hay mucha actividad económica ahí. No sé si me puedes decir un poco acerca del corregimiento en esos términos.
San Francisco para mí es el corazón de la ciudad. Tiene aproximadamente 251 restaurantes, es la zona gastronómica más importante de Panamá. Tenemos restaurantes que se han ganado premios de los 50 mejores restaurantes. Pero también se concentra el 4.7% del PIB. Nosotros tenemos no solamente las personas que residen, que son 60 mil, sino todas las que vienen todos los días a dejar su sudor y trabajo en el corregimiento. Por eso tenemos a veces mucho tráfico y pocas aceras. Lo que estoy tratando de hacer es que las personas que nos vengan a visitar puedan caminar libremente.
Hay una tensión ahí interesante porque supongo que muchos de esos negocios que serían beneficiados de la remodelación de aceras, a veces están en contra porque les quitan estacionamiento.
Le diste al clavo. San Francisco creció sin planificación. Pasamos de tener casas donde vivían 4 o 5 personas con estacionamiento para dos carros. Ahora muchos restaurantes han remodelado esas casas, pero no han cumplido con los permisos para recibir 100 clientes. Y muchos locales deciden romper la servidumbre para estacionar carros. Lo que estamos haciendo son dos cosas: recuperar aceras a través del proyecto Yo Adopto Tu Acera, donde la empresa que usurpó espacio público pone los materiales y nosotros la mano de obra, y también un acuerdo municipal para que el proceso de remoción de grúas sea más rápido.
¿Has visto más cooperación que resistencia?
He visto 50-50. Hay el caso de una clínica que nos tocó las puertas y dijo: queremos que nos hagan las aceras, aquí están los materiales. Fue como wow. Pero en otros casos nos han tirado abogados. En otras ocasiones es que “yo voy a llamar al presidente”; y bueno, de seguro no te va a responder porque estás usurpando espacio público, así que good luck. La gente votó por mí para poner orden y poner orden a veces es caer un poco mal.
¿Cuánto de tu plan depende de tener una buena relación con el municipio?
Como un 100%. El alcalde es parte del corregimiento de San Francisco, así que sabe cuáles son los problemas. Vivimos en un país acostumbrado a operar como si fuera medio pueblo: “no, yo voy a llamar a tal persona porque esto no es justo”. He tenido el respaldo del alcalde Mayer [Mizrachi] porque si no, no pudiera hacer mi trabajo. Mi departamento favorito en la alcaldía es la Dirección de Planificación Urbana porque son los que me respaldan a la hora de tocarle la puerta a alguien y decirle: hoy estás usurpando espacio público, vamos a resolver.
Lo de la zonificación en San Francisco fue controversial. Había residentes de Boca la Caja que no querían los cambios. ¿Cuál fue tu perspectiva?
Primero, había personas que querían revolver la información y metían miedo a los residentes de que les iban a quitar sus tierras, cuando el 80-90% tiene sus títulos. Hicimos varios talleres explicando qué era lo beneficioso. Al final se dejó Boca la Caja igual y se empezó a zonificar el resto de San Francisco. Pero algo que traté de aclarar varias veces es que lo que tenemos hoy, porque lo demandaron, es mucho peor: ahora prácticamente puedes hacer un edificio de 80 pisos al lado de una casita. Lo que traía el plan era regulación, con zonas de amortiguamiento para que la construcción fuera en escala.
¿Desde cuándo no se reforma el plan actual?
Más de 20 años. El disgusto de los ciudadanos fue cómo se hizo la consulta pública, porque participaron personas de otros corregimientos. Pero la ley no prohíbe eso. Nosotros como Junta Comunal fuimos puente, hicimos más de 26 reuniones de mediación. Lo demandaron y la Corte dijo que había que hacer una nueva consulta. Lo que recomiendo es echar para adelante, porque si nos quedamos con el plan anterior, esta ciudad no la vamos a poder recuperar.
¿Sigues haciendo taekwondo?
Jiu-jitsu. Y no, ya no sigo. Pero tiro puño y patada de otra manera.
Hablando de eso, te tocó limpiar mucho lo que te dejaron en la administración pasada. Hay denuncias en el Ministerio Público. ¿Ya cuadraron las cuentas?
Eso fue una película de terror. Hemos creado sistemas para todo: contabilidad, proyectos. Toda la página web es impresionante, pueden ver quién trabaja para nosotros, cuánto están ganando, cada centavo. Eso es lo que no hizo la anterior. Muchos archivos se borraron, muchas cosas se votaron. Lo más molesto fue darme cuenta del despilfarro cuando nosotros estamos haciendo más con mucho menos. Pero ahora tenemos un sistema de denuncias con chatbot donde cada denuncia se procesa con cada departamento y cuando se resuelve se le escribe al residente. Tengo un equipazo.
Los gobiernos locales tienden a ser el primer punto del uso indebido de fondos. ¿Has visto esto en otras juntas comunales?
En casi todas. Mucha gente no sabe ni quién es su representante, pero muchas juntas manejaron muchísimo dinero de descentralización. Algo que pasaba erala división de materias: hacían cientos de cheques por debajo de los 2,000 dólares para no pasar por Contraloría. En lo que yo encontré había como 200 cheques por debajo de los 1,000 dólares, por ejemplo, a latas de piña. No hay explicación para 25,000 dólares en latas de piña.
¿Tú no sabías del programa Todos por su Piña del gobierno pasado?
Me lo perdí.
Yo también, porque no lo vi publicitado en ningún lado.
Para cerrar, algo que no has podido hacer pero que podrías hacer si se reforman ciertas leyes.
Estoy en contacto con diputados, sobre todo Jorge Bloise, porque para hacer reformas hay que modificar la ley de justicia comunitaria. También hay una reforma de la ATTT que necesitamos porque ahora mismo es más barato pagar una multa que estacionarse legalmente. Necesitamos que alcen las multas para que haya incentivo real de abrir estacionamientos. En todos los países la gente paga estacionamiento y no se sube a las aceras.
Hay un tema que hablamos fuera de cámaras: las juntas comunales se encargan de la limpieza de los colegios. ¿No le toca eso al Ministerio de Educación?
Sí le tocaría al Ministerio, tienen muchos más fondos. Pero históricamente las escuelas le han pedido a las juntas comunales que limpien, fumiguen, que si pasa algo lo arreglen. Uno lo hace con cariño porque los niños no tienen la culpa. Pero en la reforma educativa no solo hay que hablar del pensum, sino de cómo se están manejando los fondos.
Si hay juntas comunales recibiendo millones por descentralización y están encargadas de la limpieza, esas escuelas deberían estar súper limpias.
Y por eso vamos a seguir limpiando y fumigando y ayudando, pero la verdad es que esto sí tiene que involucrarse en la reforma educativa, cómo se va a manejar la limpieza y el mantenimiento de las escuelas.

