Un informe elaborado por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) da cuenta que se deben llevar a cabo mejoras al sistema de drenaje de las aguas pluviales en la urbanización Paso Ancho, en Tierras Altas, Chiriquí, la cual se construye para 116 familias damnificadas en 2020, tras el paso de los huracanes Eta e Iota.
Según el documento, se debe garantizar que los lotes realicen la descarga pluvial a los sistemas de drenaje que existen en el proyecto, sin afectar a los predios de menor elevación que están en los alrededores. También se recomienda que los sistemas de drenaje del proyecto sean protegidos con concreto para evitar la erosión del suelo causada por las escorrentías.
“Hay que construir drenajes con capacidad hidráulica suficiente para la recolección, conducción y evacuación pluvial”, cita el documento.
De acuerdo con el informe, que lleva las firmas de Yudiard Morales y Yira Campos, ambos del Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres de Sinaproc, de no tomarse las medidas de seguridad, existe el riesgo de registrarse “daños materiales” y, en el peor de los casos, “la pérdida de vidas humanas”.
Este proyecto fue adjudicado por el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) a la Constructora Pacífico Atlántico, S.A. (Copasa), por un monto de $4.5 millones.
La obra se construye en Tierras Altas, en terrenos de 450 metros cada unidad de vivienda, la cual contempla dos recámaras, sala, comedor, cocina, baño, terraza y lavandería.
El proyecto tiene un avance de 50% y la mayoría de las familias que residirán en estas viviendas perdieron sus hogares, durante el paso de los huracanes Eta e Iota en noviembre del año 2020.
Este medio realizó llamadas al ministro de Vivienda, Rogelio Paredes, pero hasta el cierre de la edición no hubo respuesta.

