El fuerte sismo registrado ayer, 10 de agosto de 2026, con epicentro en Colombia y percibido en gran parte del territorio panameño, activó los protocolos de emergencia y obligó a inspeccionar más de 40 instalaciones públicas y privadas en distintos puntos del país.
Entre los sitios evaluados se encuentra el Centro de Salud de Montijo, en la provincia de Veraguas, donde se ordenó la evacuación preventiva del edificio luego de detectarse graves rajaduras y caída de losas. La instalación quedó bajo evaluación técnica para determinar el alcance de las afectaciones y establecer si existen condiciones para su utilización.
También fue inspeccionado el edificio de la Dirección Regional del Ministerio de Salud (Minsa) en Colón, ubicado en las instalaciones del antiguo hospital de la provincia. En este inmueble se detectó un posible hundimiento o afectación en la losa del tercer piso, por lo que se procedió a evaluar la estructura.
Las inspecciones fueron realizadas por equipos del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) luego del movimiento telúrico, registrado a las 7:34 a.m. y con una magnitud de 7.2. Como medida preventiva, varias instalaciones fueron evacuadas mientras se verificaba su seguridad, entre ellas los aeropuertos internacionales de Tocumen y Marcos A. Gelabert de Albrook, además de centros educativos y establecimientos de salud.
De acuerdo con el balance preliminar del Centro de Operaciones de Emergencias Nacionales (COEN), no se reportaron personas fallecidas ni heridas como consecuencia directa del sismo.
Las evaluaciones permitieron identificar principalmente grietas, fisuras, rajaduras y otras condiciones que requieren valoración técnica. Las autoridades deberán determinar cuáles de estas afectaciones fueron provocadas por el movimiento telúrico y cuáles podrían corresponder a daños preexistentes en las estructuras.
El sismo también provocó la activación de protocolos de seguridad en otros servicios públicos. En el Metro de Panamá, por ejemplo, se suspendió temporalmente la operación de las líneas 1 y 2 mientras unidades del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá realizaban inspecciones en estaciones e instalaciones. La operación fue posteriormente restablecida tras completarse las verificaciones de seguridad.
Meduca detecta afectaciones en 15 escuelas
Mientras tanto, el Ministerio de Educación (Meduca) reportó afectaciones leves en alrededor de 15 centros educativos tras el sismo, pero solo un plantel oficial suspendió temporalmente las clases debido a daños en una marquesina. Se trata del Centro Educativo Padre Segundo Familiar Cano, ubicado en la provincia de Herrera.
Javier Hurtado, director nacional de Educación Ambiental y Gestión Integral de Riesgos del Meduca, explicó que las incidencias fueron reportadas a través de las 16 regiones educativas del país, cuyos coordinadores mantienen comunicación con organismos de respuesta como el Sinaproc y el Cuerpo de Bomberos.
“Poco más, poco menos de 15 centros educativos, de los cuales puedo resaltar que el único que se vio afectado de manera parcial es el Centro Educativo Padre Segundo Familiar Cano, de la Región Educativa de Herrera”, destacó.
Hurtado indicó que en este plantel se suspendieron las clases debido a afectaciones en la marquesina ubicada en la entrada del centro educativo. La medida fue tomada por recomendación de los bomberos, el Sinaproc y personal de ingeniería del Meduca, mientras se realizan las evaluaciones técnicas correspondientes.
En el caso de las otras 14 escuelas, el funcionario detalló que algunos centros educativos reportaron rajaduras y fisuras leves que, según las evaluaciones preliminares, pueden ser reparadas mediante trabajos de repello y mantenimiento. Entre los planteles con reportes se encuentran escuelas de Panamá Centro, Panamá Oeste y Coclé.
También señaló que en algunos centros ya existían daños que estaban siendo atendidos antes del sismo y que el movimiento telúrico pudo hacerlos más visibles.

Simulacros ayudaron a los estudiantes
Con respecto a la reacción de las comunidades educativas ante el sismo, el director nacional de Educación Ambiental y Gestión Integral de Riesgos destacó que los simulacros realizados durante el año permitieron que estudiantes y docentes respondieran de manera organizada ante el movimiento telúrico.
Explicó que el Meduca realiza, como mínimo, un simulacro por trimestre, en cumplimiento de la Ley 38 de 2014, sobre educación ambiental y gestión de riesgos. Este año se efectuaron ejercicios nacionales en abril y el pasado 16 de julio.

“Esto nos ha ayudado a que nuestros estudiantes y, sobre todo, los brigadistas, vigilados, supervisados y orientados por las comisiones de seguridad escolar, que son nuestros docentes, hayan podido reaccionar de manera oportuna”.
Según el Meduca, existen seis brigadas estudiantiles que forman parte de la estrategia de gestión de riesgos en los centros educativos. Estas son guiadas por docentes y tienen como objetivo preparar a los estudiantes para responder de manera organizada ante situaciones de emergencia. Se trata de las brigadas de evacuación, primeros auxilios, prevención de incendios, protección ambiental, seguridad y atención de la salud emocional.


