Entre más de dos mil aspirantes, Carlos Etienne, de 17 años de edad, obtuvo el mayor puntaje de ingreso a la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, en uno de los procesos de selección más competitivos del país.
De los 2,143 estudiantes que participaron en las pruebas de admisión, solo 200 lograron asegurar un cupo en la carrera de Medicina, y el resultado de Etienne encabezó la lista. El joven cursó sus estudios secundarios en Smart Academy Panama, donde también alcanzó el primer puesto académico.
El interés de Etienne por la medicina se fue construyendo desde la infancia. Su madre, fisioterapeuta, le compartía con frecuencia experiencias relacionadas con el cuidado de los pacientes y la importancia del trato humano dentro de los hospitales.
Aquellos relatos despertaron su curiosidad y, con el paso de los años, se transformaron en una vocación clara. A medida que avanzaba en su formación escolar, encontró en las ciencias un espacio en el que podía unir el conocimiento académico con el deseo de ayudar y escuchar a las personas.
La decisión de estudiar Medicina se consolidó durante su último año de secundaria, en 2025. Consciente de la exigencia del proceso de admisión, Etienne optó por inscribirse en un curso propedéutico de medicina mientras aún asistía a clases en la escuela.
El reto no fue menor: debía cumplir con las responsabilidades académicas del colegio y, al mismo tiempo, prepararse para evaluaciones de nivel universitario. La rutina implicó jornadas extensas de estudio, una organización rigurosa del tiempo y, en muchos casos, noches con pocas horas de descanso.
Los resultados reflejaron ese esfuerzo. Carlos cerró su último año escolar con un promedio de 4.96, mientras que el promedio acumulado entre cuarto y quinto año —utilizado para el ingreso universitario— fue de 4.90.
En los exámenes de admisión obtuvo 74 puntos en la Prueba de Capacidades Académicas (PCA) y 88 en el Prueba de Conocimientos Generales (PCG), alcanzando un puntaje total de 89.20, el más alto entre todos los aspirantes.
Más allá de las cifras, Etienne reconoce que el camino estuvo marcado por la constancia y la fe. Considera que mantener una base espiritual sólida fue fundamental para enfrentar la presión del proceso y no abandonar el objetivo. Para quienes aspiran a estudiar medicina, su mensaje es claro: disciplina, sacrificio y perseverancia, incluso cuando los resultados parecen lejanos.
A pesar de la exigencia académica, Etienne procuró mantener un equilibrio en su vida personal. Practica baloncesto, toca el violín, asiste regularmente a la Iglesia católica y comparte tiempo con sus amigos.
Compatibilizar estas actividades con la preparación académica fue un desafío constante, pero sostiene que la organización y el apoyo de su entorno fueron claves para sostener el ritmo.
Hoy, Etienne se prepara para iniciar una nueva etapa en la Facultad de Medicina con una mezcla de gratitud y responsabilidad. Su objetivo no se limita al éxito académico: aspira a formarse como un profesional comprometido con el servicio, capaz de combinar el rigor científico con la sensibilidad humana que, desde niño, aprendió a valorar.
Aquí los resultados de ingreso a la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá:
El proceso de selección
El proceso de selección es detallado y tiene en cuenta tres factores clave: las pruebas PCA, que representa el 20% del puntaje total; la PCG, que constituye el 40%; y el promedio de los créditos de la educación secundaria, que abarca el 40% restante. De esta forma, los estudiantes que obtienen los puntajes más altos en estos tres componentes acceden a los cupos disponibles.
En un contexto de alta demanda y cupos limitados, el resultado obtenido por Carlos Etienne refleja no solo un desempeño académico sobresaliente, sino también el nivel de preparación y compromiso que exige el ingreso a una de las carreras más competitivas del país.
Su caso se suma al de otros estudiantes que cada año enfrentan un proceso riguroso, en el que la constancia, la disciplina y la planificación resultan determinantes. Para Etienne, este logro marca el inicio de una etapa formativa exigente, en la que el reto será sostener el mismo nivel de dedicación que le permitió alcanzar el primer lugar entre miles de aspirantes.
