Un nuevo hecho de violencia volvió a encender las alarmas en el colegio José Guardia Vega, en la provincia de Colón, luego de que un estudiante resultara herido con un objeto punzocortante dentro del plantel. El incidente se convierte en el tercer episodio de este tipo registrado recientemente en el centro educativo.
La víctima es un estudiante de duodécimo grado que presuntamente fue agredido por otro alumno en la parte superior de las instalaciones escolares.
Tras el incidente, el estudiante fue trasladado al cuarto de urgencias del hospital Manuel Amador Guerrero para recibir atención médica.
El hecho provocó la movilización de unidades de la Policía Nacional y de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), que acudieron al centro educativo para recabar información y realizar las primeras diligencias. Asimismo, se contó con la participación del Ministerio Público para continuar con las investigaciones correspondientes.
Este nuevo caso ocurre en medio de una creciente preocupación por la seguridad dentro del colegio José Guardia Vega, escenario de otros dos ataques con arma blanca ocurridos durante junio.
El mes pasado, dos adolescentes, de 15 y 16 años, fueron enviados a detención provisional tras ser imputados por presunta tentativa de homicidio. En uno de los casos también se formuló un cargo por robo agravado.
El primer incidente ocurrió el 16 de junio, cuando un adolescente de 16 años presuntamente hirió en el cuello a un estudiante de 15 años dentro del plantel. Tres días después, el 19 de junio, otro menor habría atacado con arma blanca a un estudiante de la misma edad en el mismo centro educativo.
Uno de esos episodios ocurrió mientras se desarrollaba una reunión con la participación de autoridades educativas, policiales y representantes de la comunidad escolar, incluida la ministra de Educación, Lucy Molinar.
Los hechos recientes han reavivado las preocupaciones por el aumento de la violencia juvenil y la seguridad en los centros educativos, mientras docentes y especialistas insisten en la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención, el acompañamiento psicológico y las medidas de atención temprana para estudiantes en situación de riesgo.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar las circunstancias del nuevo caso ocurrido en el plantel.
La situación se enmarca en un contexto más amplio de incremento de la violencia juvenil en Panamá. Entre enero y mayo de 2026, las Fiscalías Superiores de Adolescentes registraron 1,998 denuncias a nivel nacional por hechos delictivos en los que estuvieron involucrados menores de edad, lo que representa un aumento del 21% en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se reportaron 1,651 casos.
El incremento también se refleja en los delitos más graves. Los casos contra la vida y la integridad personal pasaron de 264 a 372, un aumento de 40,9%. Asimismo, aumentaron los delitos contra el patrimonio económico y aquellos vinculados a la seguridad colectiva.
En la provincia de Colón, donde ocurrieron los ataques, las denuncias pasaron de 111 a 129 en un año.

Las estadísticas judiciales también evidencian un mayor uso de medidas cautelares de detención provisional para adolescentes, que aumentaron de 104 a 137 durante el mismo periodo, junto con un incremento en las audiencias de imputación y sentencias.

