Este domingo 8 de enero comienza el Censo Nacional de Población y de Vivienda, el cual tendrá una duración aproximadamente de dos meses y no solo un día como anteriormente se realizaba en Panamá.
Durante la realización del Censo de Población y Vivienda no se harán entrevistas telefónicas ni vía web, si no que serán únicamente presenciales, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) de la Contraloría General de la República.
Cada hogar puede designar un informante adecuado que será la persona que brindará los datos de quien esté ausente al momento de ser censados.
El informante adecuado deberá conocer todos los datos de la vivienda y las personas que residen en el lugar. Si no hay nadie en casa cuando llegan los empadronadores, se dejará una hoja de notificación con datos para contactar el empadronador.
De hecho, el INEC informó que las personas que reciban la visita de un empadronador podrán verificar su legitimidad a través de la página censospanama.pa/#verificacion
El perfil de los empadronadores debe ser: egresado de bachiller, facilidad de expresión y habilidad en el manejo de dispositivos móviles como celular. Mientras que los supervisores deben tener título universitario, buen manejo en equipo y facilidad de expresión.
Los empadronadores y supervisores cubrirán 136 regiones que componen las 10 provincias y las comarcas con la finalidad de conocer cuántas personas hay en el país y cuáles son las características y necesidades de la población.
El censo estaba programado para llevarse a cabo en mayo de 2020, como primer reto a gran escala que asumiría la Contraloría bajo la dirección de Gerardo Solís, pero impugnaciones a las contrataciones públicas que llevaba a cabo la institución para realizar el proyecto retrasaron el proceso. Se dilató aún más con la llegada de la pandemia de la covid-19 y el confinamiento.
El censo tiene un costo de $54.7 millones, de los cuales ya se han utilizado $20 millones en la compra de equipos.

