Luego de que se decretara la detención provisional al sacerdote Aristides Rodríguez Otero, imputado por la presunta comisión del delito contra la libertad e integridad sexual en contra de un menor de cinco años, el obispo de David, José Luis Lacunza, expresó su tolerancia cero ante ese tipo de comportamiento.
Lacunza, en representación de la Diócesis de David, indicó que “es muy doloroso que un miembro del clero esté presuntamente involucrado en tales hechos, absolutamente reprobables, ante los cuales expresamos nuestra tolerancia cero”.
Además “nos duele en lo más profundo del corazón y de nuestra sensibilidad pastoral, que la presunta víctima sea un menor de edad, de 5 años, uno de los que, según Jesús, es el reino de los cielos y a los que debemos proteger”.
En horas de la tarde de este lunes se llevó a cabo una audiencia de garantías, en el distrito judicial de Chiriquí, en contra de Rodríguez Otero, de la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, de Gualaca.
La madre del menor presentó la denuncia luego de observar un comportamiento inadecuado del niño, a quien le hizo una serie de preguntas, por lo que respondió que el tío quien es el sacerdote le daba besos.
El juez de garantías imputó cargos al presbítero por presuntos actos libidinosos y exhibicionismo.
Cabe destacar que para la comunidad de Gualaca el hecho causa conmoción y sorpresa porque desconocían el comportamiento del ahora detenido.

