Un trágico naufragio ocurrido el martes 27 de enero en el lago de Atitlán, el más profundo de Centroamérica, ubicado en Guatemala, dejó como saldo dos mujeres panameñas muertas y cinco personas más heridas.
La embarcación, una lancha denominada “Tiburón”, volcó en sus aguas cuando transportaba a un grupo familiar de nacionalidad panameña. El accidente tuvo lugar en una de las zonas más visitadas del lago, un destino turístico conocido por sus aguas profundas y su paisaje impresionante.
Las víctimas, Noris Martínez y Milagros del Carmen Aguilar, murieron a causa de asfixia por sumersión. Las demás personas a bordo, entre ellas varios familiares, fueron rescatadas por Bomberos Voluntarios y trasladadas a un centro asistencial para recibir atención médica.
El capitán de la lancha, un joven de 19 años, fue detenido por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) tras el accidente. Fue puesto a disposición de un juez para esclarecer su situación legal.
En una entrevista, el joven explicó que el naufragio pudo haberse originado cuando una de las pasajeras se acercó al borde de la lancha para tomar una fotografía, lo que habría desestabilizado la embarcación. A pesar de ello, aseguró que todos los ocupantes usaban chalecos salvavidas en el momento del percance.
El incidente ocurrió mientras la familia disfrutaba de un paseo por el lago, en ruta hacia San Juan La Laguna.
Según las autoridades, un fuerte viento conocido como Xocomil, un fenómeno meteorológico común en la región, pudo haber contribuido a la pérdida de control de la lancha, lo que provocó el vuelco. Este fenómeno es conocido por su fuerza y rapidez, lo que puede sorprender incluso a los navegantes experimentados.
Inicialmente, la Policía Municipal de Tránsito de Panajachel había informado que una persona estaba desaparecida, pero posteriormente se confirmó que las dos víctimas fatales habían muerto y varias personas más resultaron heridas. La embarcación, que aparentemente se encontraba en buen estado, quedó atrapada en el agua tras el accidente.

Este medio consultó con la Cancillería de la República de Guatemala sobre el traslado de los cuerpos a Panamá, pero hasta el cierre de esta nota no se obtuvo respuesta sobre los procedimientos que se seguirán para repatriar los cadáveres de las víctimas.
Mientras tanto, las autoridades de la PNC han iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del naufragio y determinar las responsabilidades. Los resultados de la pesquisa serán presentados ante el juez de turno en los próximos días.
El suceso ha conmocionado tanto a la comunidad local como a los familiares de las víctimas en Panamá, quienes esperan respuestas sobre el traslado de los cuerpos y los detalles del accidente.
Este lamentable hecho resalta la importancia de tomar precauciones adicionales al navegar en áreas de alto riesgo como el Lago de Atitlán, especialmente durante condiciones meteorológicas adversas como el Xocomil, que puede cambiar repentinamente el estado del agua.
Con información de TV Azteca Guatemala


