Los reportes de los últimos meses del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa) reflejan una disminución en las lluvias, producto del fenómeno de El Niño que golpea al país.
Panamá declaró este martes 25 de agosto el estado de emergencia, como una medida adelantada, para enfrentar los efectos de El Niño, cuyos efectos se reflejan desde mayo pasado.
La directora del Imhpa, Luz Graciela Calzadilla, informó que de mayo a agosto se ha registrado una disminución del 60% de las lluvias en el país.
Los mapas que reflejan cómo ha sido el comportamiento de las precipitaciones entre mayo y julio evidencian los efectos de El Niño, sobre todo en la vertiente del Pacífico panameño.
Panamá está en su temporada de lluvias; sin embargo, la incursión de El Niño provoca el calentamiento de las aguas del océano Pacífico, por encima de lo normal, lo que conlleva menos lluvias.
En cambio, para la vertiente del Caribe, se incrementan las lluvias, tal como está ocurriendo en Bocas del Toro, parte de la comarca Ngäbe Buglé y la costa arriba de Colón.
El mapa de mayo representa la anomalía de precipitación acumulada preliminar del 1 al 25 de mayo de 2026. En este mes se observó en gran parte de la vertiente del Pacífico y del Caribe oriental que los valores de precipitación estuvieron entre debajo de lo normal y muy por debajo de lo normal en comparación con los registros climatológicos del período 1991-2020.
Para junio, del 1 al 28, se observó un comportamiento algo similar al mes anterior.
Con respecto a julio, con los valores observados entre el 1 y el 25, el patrón se vuelve más contrastado: sectores del Caribe occidental, central y oriental muestran acumulados por encima de lo normal, mientras el déficit sigue presente en buena parte de la vertiente del Pacífico occidental y central.
Las proyecciones son poco alentadoras, razón por la cual el Gobierno se está preparando para un escenario más complicado. El Niño está en la categoría de muy fuerte y se estima que se extienda hasta mayo de 2027.
“El Niño está en una categoría de muy fuerte y ha evolucionado muy rápido. Se supone que en octubre, noviembre y diciembre alcanza el pico de las temperaturas en el Pacífico ecuatorial, eso hace que tengamos la entrada anticipada de la temporada seca”, afirmó Calzadilla este martes en conferencia de prensa tras el Consejo de Gabinete, donde se declaró el estado de emergencia.
“Tenemos casi 11 cuencas hidrográficas en estrés hídrico. Es decir, que los niveles de los ríos están muy bajos. Tenemos complicaciones para las hidroeléctricas y para las potabilizadoras”, afirmó la directora del Imhpa.


