Las regiones de Bocas del Toro, Panamá este y Guna Yala continúan registrando tasas elevadas de incidencia de tuberculosis en el país, lo que ha motivado al Ministerio de Salud (Minsa) a implementar estrategias diferenciadas según las condiciones epidemiológicas y sociales de cada zona, informó Edwin Aizpurua, jefe de la Sección de Control de Tuberculosis de la entidad.
En Bocas del Toro, en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se ha fortalecido la capacidad de respuesta mediante el incremento de pruebas moleculares y la distribución de insumos médicos, equipos de laboratorio, medicamentos y transporte de muestras a través del uso de drones, con el fin de garantizar el abastecimiento continuo de las instalaciones de salud.
Además, dijo que se designaron dos nuevos coordinadores de tuberculosis (médico y enfermera) y se proyecta ampliar la red de atención con nuevos puestos de salud.
Para 2026, se prevé además reforzar el tamizaje de tuberculosis en pacientes con virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en clínicas de terapia antirretroviral (TARV) e iniciar terapias preventivas con esquemas acortados, acotó.

En el caso de Panamá este, la mayor incidencia está vinculada principalmente a la población privada de libertad. Como parte de las acciones de control, a finales de 2025 se realizó un tamizaje de contactos mediante pruebas PPD para identificar infección latente y prevenir nuevos contagios.
Asimismo, Aizpurua manifestó que se implementó un esquema de tratamiento acortado de cuatro meses para esta población, con resultados de 100% de curación en la cohorte tratada, lo que evidencia la efectividad del nuevo protocolo frente al esquema tradicional de seis meses.
Por su parte, en Guna Yala, donde históricamente la incidencia supera la media nacional, influyen factores estructurales como el hacinamiento y la desnutrición.
Ante este escenario, se han conformado comisiones interinstitucionales con participación del Minsa, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), el Ministerio de Vivienda y organizaciones locales, con el objetivo de analizar los indicadores de tuberculosis y definir estrategias operativas ajustadas a la realidad de la región.
Panamá registró 2,094 casos de tuberculosis en 2025, pero más allá del número total, los datos del Minsa revelan una constante: la enfermedad continúa concentrándose en territorios donde el acceso a los servicios de salud es más difícil y las condiciones sociales son más complejas.
Bocas del Toro reportó 274 casos y una tasa de 133.6 por cada 100,000 habitantes. Panamá este registró 190 casos, pero con la tasa más alta del país: 139.4. En Guna Yala se contabilizaron 69 casos, con una tasa de 129.4, mientras que Panamá metro concentró 443 casos debido a su volumen poblacional.

