Las plataformas digitales de transporte −como Uber e inDrive− reaccionaron al Decreto Ejecutivo N.° 10 del 16 de abril de 2026, aprobado por el Gobierno para regular los servicios de movilidad por aplicaciones y convertirlos en taxis de lujo (TL), según establece la normativa.
Mientras inDrive advirtió, en un comunicado, que la norma podría afectar a miles de conductores, Uber informó que evaluará el alcance de la medida para determinar la posible integración de taxis de lujo a su aplicación en el país.
Por su parte, el presidente de la República, José Raúl Mulino, también reaccionó la mañana de este sábado 18 de abril e indicó que “he estado leyendo muchas opiniones sobre el Decreto Ejecutivo No. 10. El lunes me reuniré con autoridades de la ATTT y del Ministerio de Gobierno para revisar todos esos puntos de vista”.
El mandatario señaló en su red social X que “no estamos para perjudicar a nadie y se busca mejorar, con seguridad, el servicio”.
He estado leyendo muchas opiniones sobre Decreto Ejecutivo 10. Lunes me reuniré con autoridades de Attt y @MinGobPma para revisar todos esos puntos de vista. No estamos para perjudicar a nadie y se busca mejorar con seguridad el servicio.
— José Raúl Mulino (@JoseRaulMulino) April 18, 2026
La nueva normativa, impulsada por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), establece un marco regulatorio para las plataformas digitales e introduce requisitos como certificados de operación para conductores, aval de organizaciones prestatarias de transporte, placas y distintivos específicos, métodos de pago electrónicos y nuevas condiciones para vehículos y operadores.
Uber indicó que analizará las disposiciones del decreto. “En función del Decreto No. 10, Uber evaluará las condiciones que contiene para que los taxis de lujo puedan integrarse a la tecnología de la app de Uber en Panamá”, señaló la empresa.
La compañía también reiteró su compromiso con la movilidad urbana y los estándares de seguridad. “Nuestro compromiso inalterable es contribuir a la movilidad de las ciudades del país con los estándares de seguridad que ofrece la tecnología de Uber”, destacó.
Por su parte, inDrive reconoció los esfuerzos del Estado por modernizar el transporte, pero sostuvo que la regulación debe ser inclusiva y considerar la realidad de quienes generan ingresos a través de estas plataformas. La empresa afirmó que una gran parte de los conductores opera de forma parcial o complementaria, por lo que las nuevas exigencias podrían excluirlos del sistema.

Según inDrive, requisitos como placas especiales, distintivos, certificados de operación y avales de prestatarias trasladan el modelo digital a uno similar al transporte tradicional, lo que podría perjudicar a más del 95% de los conductores vinculados a la plataforma.
Además, cuestionó la posibilidad de establecer cupos por zonas, al advertir que esto reduciría la disponibilidad de vehículos y podría elevar los costos para los más de medio millón de usuarios que utilizan diariamente este tipo de servicios en Panamá.
El decreto también redefine la relación entre plataformas y operadores, al establecer que las aplicaciones no podrán administrar directamente los certificados de operación, una disposición que cambia el esquema actual de funcionamiento del transporte solicitado mediante apps.
Pese a sus reservas, inDrive aseguró que está dispuesta a colaborar con las autoridades para construir mecanismos que eleven la seguridad y la calidad del servicio, sin limitar oportunidades de ingresos ni el acceso de los usuarios.

