El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, resaltó este Domingo de Ramos que la población no puede vivir encerrada por miedo a la Covid-19 y que debe salir, pero con responsabilidad.
Después de dos años de restricciones sin procesiones ni actividades masivas a causa del virus, la comunidad católica se vuelve a congregar para estas fechas para conmemorar la Semana Santa.
Durante la homilía, en la Catedral Santa María La Antigua, Ulloa recordó que no hay que dejarse amenazar por el miedo, pero que hay que mantener las medidas de bioseguridad.
“Vuelvo a insistir: no podemos dejarnos amenazar por el miedo y quedarnos todavía encerrados. Tenemos que salir, eso sí con la responsabilidad de cuidarnos”, dijo Ulloa.
El Ministerio de Salud autorizó la realización de procesiones y actividades relacionadas con la Semana Santa, al tiempo que también eliminó la obligación de usar mascarillas en espacios abiertos cumpliendo con el distanciamiento físico.
Sin embargo, las autoridades de la iglesia católica dejaron claro que cada arquidiócesis del país establecerá las normas para la realización de sus actividades religiosas.
En el caso de la Arquidiócesis de Panamá (desde Tortí en el área este de Panamá, hasta San Carlos en Panamá Oeste) se estableció el uso obligatorio de la mascarilla en las procesiones. Además, se reiteró la importancia de procurar el distanciamiento físico, lavado de manos y el uso del gel alcoholado.
Desde el pasado viernes, 8 de abril, se están realizando diversos actos por la Semana Santa en las parroquias del país.

